Un verdulero de 30 años fue detenido en Roca después de lanzar un revólver calibre 32 hacia el patio de su vivienda, justo en el momento en que un patrullero se detuvo frente a él. El comerciante atendía su negocio armado y terminó esposado en plena vereda de calle San Juan y Halcón.
Todo comenzó a las 8.15, cuando un vecino avisó al 911 RN Emergencias que un hombre armado atendía su comercio de barrio Nuevo. Minutos más tarde, el patrullero de la Subcomisaría 69° lo encontró parado en la vereda de su casa. La reacción fue inmediata: al advertir la presencia de la Policía, el sujeto arrojó el arma por encima del cerco abierto, intentando ocultarla dentro del domicilio.
El revólver quedó tirado en el patio, mientras los uniformados aseguraban el lugar. La fiscalía ordenó la aprehensión y dispuso la intervención de Criminalística, que levantó el arma como prueba y comenzó a registrar cada detalle. La Brigada de Investigaciones, en paralelo, inició el secuestro de cámaras de seguridad para reconstruir la secuencia completa.
El arma incautada era un revólver calibre 32 largo, con dos vainas servidas en el interior del tambor y un cartucho completo con punta de plomo desnudo. Las inscripciones en el cañón y el armazón confirmaron su fabricación nacional. Un arma lista para disparar, encontrada en manos de un comerciante que atendía su verdulería con ella encima.