Un patrullaje preventivo en el oeste de la ciudad de Neuquén dejó al descubierto una situación que volvió a encender las alarmas. Un automóvil que circulaba por la vía pública presentaba irregularidades visibles y, tras una breve maniobra para evitar el control, terminó siendo interceptado por la Policía.
Lo que parecía un procedimiento más derivó en un operativo que expuso una serie de anomalías graves en el vehículo.
Una maniobra que llamó la atención
El procedimiento se realizó alrededor de las 14:45, cuando personal de la Comisaría 18° recorría la calle Crucero General Belgrano. En ese contexto, los efectivos observaron que un automóvil realizó una maniobra brusca al advertir la presencia policial, lo que motivó su inmediata interceptación a pocas cuadras.
Números limados y datos que no coincidían
Al identificar el rodado, los uniformados detectaron irregularidades en los datos registrales. La situación motivó la intervención del personal especializado del área Automotores, que realizó una inspección más exhaustiva.
Durante esa verificación se constató que el vehículo presentaba adulteraciones en los números de motor o chasis, una señal inequívoca de que algo no estaba en regla.
El dato clave: pedido de secuestro vigente
Tras avanzar con las diligencias correspondientes, se confirmó que el automóvil tenía un pedido de secuestro vigente. Con esa información, el procedimiento tomó otro volumen.
El rodado fue incautado de manera inmediata y retirado de circulación.
El conductor, demorado
Como resultado del operativo, el conductor fue demorado y trasladado a la unidad policial. Quedó a disposición de la autoridad competente, mientras se avanza con las actuaciones judiciales correspondientes.
El caso volvió a poner en evidencia una modalidad que se cruza en controles diarios y que, muchas veces, solo sale a la luz cuando un detalle no encaja y alguien decide mirar un poco más de cerca.