Un audio de poco más de cuatro minutos revela con crudeza cómo fue la tortura y el asesinato de Jeremías Monzón, el adolescente de 15 años atacado en Santa Fe en diciembre pasado. La grabación, realizada por los propios agresores, expone una escena de violencia extrema que conmociona por lo que se escucha: amenazas, risas, órdenes y súplicas.
En el registro se oye a Jeremías gritando de dolor mientras es golpeado y atacado con un arma blanca por una adolescente de 16 años y dos varones de 14 y 15. En medio del ataque, los agresores le exigen el celular. “Pedí perdón. Pedí perdón”, le ordenan, mientras el chico responde entre llantos: “Perdón… no puedo pensar”.
La tortura continúa. “¿Dónde tenés los videos?”, insisten. Jeremías, herido, alcanza a decir: “Estoy sangrando” y luego aclara: “En el celu”. Le reclaman la contraseña: “Dale, poné la clave”, y cuando la víctima accede, la violencia escala aún más.
En uno de los momentos más estremecedores del audio, la adolescente —con quien Jeremías tenía una relación sentimental— da la orden final. “Matalo”, se la escucha decir. Minutos después, insiste: “Sigue vivo, mátenlo. Cortale el cuello… esperemos que esté muerto”, mientras se ríe.
Uno de los atacantes duda y dice “Ya está, dejalo”, pero la agresión continúa. Finalmente, otro responde: “Ya está, lo maté, le di en el cora”. El audio cierra con risas y cantos, una escena que generó indignación y profundo repudio.
El video del crimen comenzó a circular en redes sociales y grupos de WhatsApp y Telegram, pese al pedido desesperado de la familia de Jeremías para que deje de difundirse. Aunque su viralización provocó dolor y bronca, la grabación fue clave para identificar a los responsables y avanzar en la causa judicial.