El presunto asesino de Erika Antonella Álvarez, encontrada sin vida el 8 de enero en un basural de San Miguel de Tucumán, fue detenido en las últimas horas en Pilar, provincia de Buenos Aires. El procedimiento estuvo a cargo de la División Búsqueda de Prófugos de la Policía Federal Argentina (PFA), tras un pedido de la Unidad Fiscal de Homicidios.
Según informaron fuentes policiales a la Agencia Noticias Argentinas, el detenido fue identificado como Felipe Sosa, de 50 años, empresario de seguridad privada, ex teniente de Infantería del Ejército Argentino y con antecedentes en la Legión Extranjera de Francia.
La aprehensión se concretó en un hotel de la localidad de Fátima, dentro del partido de Pilar, luego de una vigilancia discreta iniciada al detectar la motocicleta utilizada en la fuga.
Víctima y sospechoso se conocían
De acuerdo con la Policía de Tucumán, víctima y victimario se conocían previamente y habían compartido reuniones en distintos puntos de la provincia. Si bien no trascendieron los motivos del homicidio, los investigadores confirmaron que Sosa escapó de Tucumán tras el hecho.
Además, una ex pareja del detenido quedó bajo investigación. Testigos indicaron que la mujer manifestaba celos hacia Erika Álvarez, debido a la atención que el acusado le prestaba en encuentros en los que coincidían.
La investigación y el rol del CUFRE
Tras detectar la fuga hacia Buenos Aires, la Policía tucumana dio aviso a la División Búsqueda de Prófugos de la PFA. El caso quedó bajo la órbita del Comando Único Federal de Recaptura de Evadidos (CUFRE), dependiente del Ministerio de Seguridad de la Nación, que coordinó las tareas de localización.
Con datos de la patente y del rodado utilizado, se emitió un alerta federal. A través del Anillo Digital del Municipio de Pilar, se estableció que la motocicleta ingresó al distrito el 13 de enero a las 11:51.
La pista clave: la motocicleta
Durante un allanamiento en un domicilio vinculado a Sosa, donde se encontraba su ex pareja, los efectivos secuestraron un recibo de compra de una motocicleta KTM 1290S, adquirida por 4 millones de pesos en efectivo. La investigación determinó que el acusado habría entregado otra moto de la misma marca como parte de pago.
Al constatar que en San Miguel de Tucumán existe un único concesionario oficial, los policías identificaron a la persona que firmó el recibo, lo que permitió reconstruir el recorrido del prófugo.
Hallazgo del cuerpo y resultados de la autopsia
Erika Álvarez fue encontrada por dos mujeres que realizaban tareas de limpieza en un basural del barrio Manantial Sur, dentro de una bolsa de residuos. La autopsia preliminar determinó que murió por un traumatismo craneofacial grave con luxación cervical, producto de golpes contundentes en cabeza y rostro, además de una lesión letal en las vértebras del cuello.
A los investigadores les llamó la atención que el cuerpo estuviera maniatado con nudos de tipo militar, un dato que reforzó las sospechas sobre el perfil del acusado.
Traslado y elementos secuestrados
Luego de su detención, Sosa fue trasladado a la Alcaidía de Madariaga de la PFA, donde permanecerá hasta ser extraditado a Tucumán. En el operativo también se incautaron la motocicleta, su teléfono celular y prendas de vestir.
Perfil del sospechoso
Felipe Sosa egresó del Colegio Militar de la Nación en 1998 como subteniente de Infantería y fue dado de baja en 2003 con el grado de teniente. Posteriormente, tuvo experiencia en operaciones de la Legión Extranjera de Francia y se desempeñó como empresario de seguridad privada.