El hallazgo de una pistola de guerra robada en una vivienda de Rincón de los Sauces expuso una situación que, para el Ministerio Público Fiscal, reviste una gravedad particular. Así lo explicó el fiscal jefe Pablo Vignaroli, quien brindó detalles sobre la investigación que derivó en la imputación de un hombre con antecedentes por homicidio que se encontraba en libertad condicional.
“La acusación que se da es puntualmente por la tenencia de esta arma”, aclaró Vignaroli al programa Verano de Primera por AM550, al señalar que el eje del caso pasa por el hecho de que el imputado tenía en su domicilio un arma de guerra, sin autorización y con origen ilícito.
Según relató el fiscal, la investigación se inició a partir de una denuncia realizada por la madre de la pareja del acusado. “Recibimos una denuncia en la que se ponía en conocimiento que su hija podría estar sufriendo hechos de violencia de género y que esta persona manipulaba armas”, explicó.
Vignaroli aclaró que, si bien no existía una denuncia formal de la presunta víctima, sí se encontraron antecedentes en el sistema judicial. “Constatamos dos denuncias en los juzgados de familia, una en 2024 y otra en 2025, pero no tenemos hechos de violencia de género denunciados por la propia víctima”, indicó.
Ante ese escenario, la fiscalía solicitó una orden de allanamiento para determinar si el acusado tenía armas en su poder. “Le pedimos a un juez el allanamiento con el fin de establecer si efectivamente había algún tipo de arma en el domicilio”, señaló el fiscal.
El procedimiento permitió encontrar el arma oculta en el sector de la cocina. “Se halló un arma de fuego, más concretamente una pistola calibre 11.25, perteneciente a la Policía Federal Argentina, junto con su cargador y municiones”, detalló Vignaroli.
Ese hallazgo llevó a profundizar la investigación sobre el origen del arma y el perfil del imputado. En ese contexto, el fiscal confirmó que el hombre cumple una condena de 11 años de prisión por un homicidio cometido en 2014 en Villa La Angostura y que se encontraba en libertad condicional. “Su pena se agota en mayo de este año y accedió a la libertad condicional por haber cumplido los requisitos que establece la ley”, explicó.
En cuanto al arma secuestrada, Vignaroli indicó que la fiscalía tomó contacto con el Ministerio Público de Cipolletti, desde donde se informó que la pistola habría sido robada en un robo comando ocurrido el año pasado. “No tenemos pruebas de que haya participado en ese hecho, pero sí de que tenía en su poder un arma que provendría de ese robo”, aclaró.
El fiscal también explicó la diferencia legal entre tenencia y portación de armas de guerra. “La tenencia es cuando el arma está en la casa, como ocurrió en este caso. La portación es cuando la persona la lleva consigo en la vía pública”, precisó, y agregó que la portación se agrava cuando quien la porta tiene antecedentes de esta gravedad.
Finalmente, Vignaroli se refirió al contexto de violencia denunciado y sostuvo que la fiscalía intentará avanzar en la investigación. “En muchos casos las víctimas están inmersas en un círculo de violencia que naturaliza estas situaciones. Vamos a intentar, a través del juzgado de Familia, volver a hablar con la mujer para determinar si hubo hechos que constituyan delito”, concluyó.