En plena temporada alta, la tranquilidad de Las Grutas fue sacudida por una denuncia formal que pone en jaque a uno de los paradores más populares de la costa marplatense del sur argentino. La firma Alkemia SRL presentó un reclamo ante la Subsecretaría de Comercio de San Antonio Oeste señalando que la concesión conocida como La Cuarta no se ajusta a la habilitación otorgada y operaría como boliche nocturno sin permiso.
La queja no es menor: según el documento, la unidad turística solo está autorizada para funcionar como restaurante, confitería y pub, es decir, espacios con mesas, sillas y expendio responsable de bebidas, sin pistas de baile ni espectáculos que alteren la dinámica de la playa durante la noche.
La denuncia pone especial foco en las publicaciones en redes sociales del parador, donde se promocionan eventos masivos, noches de fiesta y recitales con nombres fuertes como Bresh, Pimienta y Fan Night, programados durante toda la temporada. Según los denunciantes, esto muestra que lo que debería ser una excepción se ha convertido en rutina, desnaturalizando el objeto de la concesión original.
No solo se cuestiona la naturaleza de las actividades, sino también el incumplimiento del factor de ocupación permitido y la falta de controles más estrictos sobre el desarrollo nocturno de estas fiestas.
Alarma ambiental y convivencia en la playa
El impacto no se limita al ruido y a la movida nocturna: la presentación ante el municipio advierte sobre contaminación sonora que se emite hacia el exterior, afectando tanto a los visitantes como a la biodiversidad local de flora y fauna costera. El uso constante de luces potentes y vibraciones generadas por escenarios y equipos de sonido multiplican las quejas de quienes conocen la fragilidad del entorno natural de Las Grutas.
La empresa denunciante solicitó a las áreas correspondientes del municipio la intervención inmediata, intimaciones para que se adecúen a la habilitación original y, si corresponde, que se eleven las actuaciones al Juzgado de Faltas. También piden la suspensión de los eventos masivos anunciados para este verano, bajo el argumento de que exceden ampliamente lo permitido.