Una discusión que escaló sin control terminó en una golpiza salvaje. Un hombre fue imputado por atacar a otro con golpes de puño, patadas y hasta una botella de vidrio, provocándole lesiones graves en el rostro y daños permanentes. El hecho ocurrió cerca de las 2:30 de la madrugada del 19 de julio de 2025 en una vivienda de Bariloche.
Según la acusación fiscal, la agresión fue directa y sin freno. El imputado no solo golpeó a la víctima con violencia, sino que además utilizó distintos elementos para aumentar el daño. Entre ellos, una botella de vidrio que convirtió la pelea en una escena brutal, con consecuencias que todavía arrastra el damnificado.
La víctima logró escapar como pudo. Salió de la vivienda herido y fue encontrado poco después en la vía pública, donde recibió asistencia policial y atención médica. El cuadro era claro: golpes visibles, rostro dañado y una pieza dentaria menos, producto de la violencia recibida.
Con ese escenario, la Fiscalía avanzó con una imputación contundente. Se apoyó en el acta policial, la denuncia, informes médicos y un peritaje del Cuerpo Médico Forense que no dejó dudas: las lesiones son graves, ya que provocaron un debilitamiento parcial y permanente en la función masticatoria.
Durante la audiencia, el acusado no negó lo ocurrido. Reconoció haber agredido a la víctima, aunque intentó justificar su accionar en un conflicto previo. Sin embargo, su defensa buscó bajar el tono del caso al plantear que podría tratarse de lesiones leves y dejó abierta la puerta a una posible salida alternativa.
El juez de garantías no compró esa versión. Dio por formulados los cargos por lesiones graves, en línea con el artículo 90 del Código Penal, y fijó un plazo de cuatro meses para la investigación, que se extenderá hasta agosto de 2026. Además, impuso medidas claras: el imputado no podrá acercarse a la víctima ni a su domicilio a menos de 100 metros, deberá fijar residencia y presentarse ante cada citación judicial.