La causa contra Mariela Fernanda Marzano, denunciada como médica trucha, escaló a un nivel aún más grave: ahora la Justicia de Río Negro no solo deberá determinar si ejerció con un título falso, sino que también investiga una denuncia por presunta mala praxis tras la muerte de un hombre de Allen que estuvo tres meses internado en la Clínica Roca, donde la mujer incluso ocupaba un rol clave en terapia intensiva.
El abogado querellante Michael Díaz, que representa a la familia de la víctima, expuso un relato demoledor sobre lo ocurrido puertas adentro de la clínica. “El papá de mi clienta ingresa a la clínica Roca con una pancreatitis leve”, aseguró. Según detalló, el paciente estaba lúcido, hablaba con normalidad y llevaba una vida activa. Pero todo cambió tras su ingreso.
En el programa Panorama, que se emite por 24/7 Canal de Noticias, Díaz apuntó directamente contra Marzano, a quien no dudó en calificar como “supuesta médica o médica trucha”. Y agregó un dato clave que hoy está bajo la lupa judicial: “Lo recibe esta señora Mariela Fernanda Marzano”. A partir de ahí, según la denuncia, comenzaron decisiones médicas que hoy son seriamente cuestionadas.
De hecho, uno de los puntos más polémicos es la intubación del paciente. “Al día siguiente lo intuban, sosteniendo que se había producido una falla multiorgánica”, relató el abogado. Sin embargo, esa decisión no habría sido unánime dentro del equipo médico. “Aparecen otros profesionales y le dicen que no era necesario, que no tenían por qué suministrarle oxígeno”, sostuvo, dejando al descubierto posibles contradicciones internas.
El abdomen se le había puesto duro como una piedra y totalmente negro. Despedía líquidos por los drenajes
Pero el cuadro fue empeorando de manera dramática. El paciente comenzó a sufrir complicaciones severas durante la internación. “Se le va deteriorando continuamente”, explicó Díaz. Y describió una escena estremecedora: “El abdomen se le había puesto duro como una piedra y totalmente negro. Despedía líquidos por los drenajes”.
Mientras tanto, la familia vivía una verdadera pesadilla. “Recibían diagnósticos totalmente contradictorios de distintos profesionales”, señaló el abogado. En ese escenario caótico, lo que más sorprendió fue el rol que ocupaba Marzano dentro de la institución. “Llama poderosamente la atención que haya ocupado el cargo de jefa de terapia intensiva”, remarcó.
Finalmente, tras tres meses de agonía, el hombre murió. Y lo que vino después fue aún más devastador. “Horrorosa y espeluznante sorpresa se llevan los familiares cuando empieza la investigación”, expresó Díaz, en referencia al momento en que surge la sospecha de que Marzano podría no ser médica.