Un llamado que encendió las alarmas
Una peculiar escena llamó la atención desde temprano en el barrio La Sirena. Una camioneta detenida, el conductor inmóvil en el interior y la ubicación sensible —frente a una escuela— dispararon la preocupación. Varios vecinos creyeron que el hombre estaba muerto y dieron aviso a la Policía.
No estaba muerto: estaba borracho
Al llegar al lugar, los efectivos policiales constataron que el conductor se encontraba desvanecido por una fuerte ingesta de alcohol. Se trataba de un hombre de aproximadamente 44 años que circulaba en una Ford Ranger y presentaba claros signos de ebriedad.
El dato que lo explicó todo
El oficial a cargo del operativo realizó el test de alcoholemia correspondiente. El resultado fue contundente: 1,71 gramos de alcohol por litro de sangre. Con ese registro, cualquier duda sobre su estado quedó despejada.
"Estaba desmayado de tanto alcohol" dijo una fuente extraoficial vinculada a la Policía.
Frente a una escuela y al costado de la ruta
El procedimiento se desarrolló sobre la calle Cacique Purrán, casi en la ruta y frente a un establecimiento educativo. La ubicación sumó gravedad al episodio y aceleró la intervención policial.
Multa, actas y camioneta retenida
Tras el resultado del control, se labraron las actas contravencionales y se realizaron las diligencias de rigor. El vehículo fue retenido y el conductor quedó notificado de la infracción.
Un episodio insólito que pudo terminar peor
Lo que parecía una escena trágica terminó siendo un caso de imprudencia extrema. Un “descanso” alcohólico dentro de una camioneta que activó a todo un barrio y volvió a poner sobre la mesa los riesgos de manejar bajo los efectos del alcohol.