Un episodio tan insólito como escandaloso sacudió a la Policía de Perú luego de que tres efectivos protagonizaran una violenta pelea en un hotel alojamiento de la ciudad de Ayacucho, situación que derivó en corridas, botellas rotas, detenciones y la apertura de actuaciones administrativas internas.
Según informaron medios locales, dos mujeres policías y un agente masculino, todos pertenecientes a la misma dependencia, habían salido a tomar algo tras finalizar su jornada laboral. Luego de compartir bebidas en un ambiente distendido, decidieron continuar el encuentro en un hotel cercano, sin que al comienzo se registrara nada fuera de lo habitual.
El clima cambió de forma abrupta minutos después. Los ruidos festivos dieron paso a gritos, discusiones y golpes, además de objetos rotos dentro de la habitación. Ante la violencia de la situación y el temor de que escalara, empleados del hotel dieron aviso a la Policía.
Cuando los móviles llegaron al lugar, la escena fue inesperada: los involucrados en el disturbio eran integrantes de la propia fuerza. El operativo derivó en corridas por los pasillos del establecimiento y en el intento de fuga de una de las agentes.
La situación se volvió aún más tensa cuando se supo que la mujer era la esposa de uno de los policías que había acudido tras el llamado de emergencia. En medio de la confusión y el desconcierto, el efectivo terminó deteniéndola por alterar el orden público. De acuerdo a las versiones que trascendieron, la pelea se habría iniciado tras un reclamo por celos, al considerar que su pareja mostraba mayor interés por la otra agente.
Tras el escándalo, intervino Asuntos Internos, que ahora analiza posibles sanciones disciplinarias para los policías involucrados, mientras el caso generó fuerte repercusión pública y cuestionamientos dentro de la fuerza.