Un conductor neuquino fue sorprendido al volante de un Toyota Etios absolutamente borracho, con 2,61 gramos de alcohol en sangre, durante un control vial realizado el domingo a las 9 de la mañana en la Ruta Provincial 65, a la altura del Puente 83, entre Fernández Oro y Cipolletti. El caso se convirtió en el más grave de un fin de semana cargado de infracciones, con 50 actas labradas y 13 alcoholemias positivas.
Los uniformados del Cuerpo de Seguridad Vial de Cipolletti no podían creer lo que arrojó el alcoholímetro. El Etios avanzaba tranquilo en dirección este-oeste, como si nada. Pero al detenerlo y someter al conductor al test, el resultado fue demoledor: 2,61 gramos por litro de alcohol en sangre. Una cifra que no solo pulveriza cualquier límite legal, sino que expone una conducta temeraria en plena vigencia de la Ley de Alcohol Cero.
No era de madrugada, ni tras una fiesta nocturna. Era domingo a las 9 de la mañana, en una ruta que conecta localidades del Alto Valle y que suele estar cargada de tránsito familiar, deportivo y laboral. Ese detalle transformó el episodio en un verdadero escándalo vial: mientras muchos iban a practicar deportes, visitar a la familia o trabajar, un neuquino circulaba con un nivel de alcohol que multiplica el riesgo de tragedia.
Un fin de semana cargado de infracciones
El caso del Etios fue el más resonante, pero no el único. Los controles desplegados en distintos puntos estratégicos terminaron con 50 actas de infracción y 13 conductores alcoholizados retirados de circulación. Cada uno de esos vehículos retenidos representa, en términos concretos, un choque menos, una tragedia evitada a tiempo gracias a la intervención policial.
La escena deja en claro que el alcohol al volante sigue siendo una amenaza constante. Y cuando aparece un registro como el de 2,61 gramos, no se trata de un simple descuido: es una decisión peligrosa que pone en riesgo la vida propia y la de todos los demás. El operativo no solo frenó a un conductor imprudente, sino que volvió a recordar que la seguridad vial es un compromiso colectivo y que la irresponsabilidad de unos pocos puede costar demasiado caro.