UN CHOFER GRABÓ UN CASO TESTIGO

Vivir con Covid, el abandono de los pacientes domiciliarios en Neuquén

La situación que denuncia este chofer del Castro Rendón ocurrió el lunes, en La Meseta, entre Neuquén y Centenario.
jueves, 29 de octubre de 2020 · 17:16

Un chofer con 30 años de trabajo en el Hospital Castro Rendón de Neuquén demostró, con un video improvisado, una postal de la realidad que padecen muchos neuquinos, en esta pandemia. El abandono del sistema de salud a quienes transitan la enfermedad en sus hogares, en el mejor de los casos, durante 14 días. Son las 9 de la noche del lunes (hace 4 días). Una mamá muy jovencita, con Covid, es dada de alta y Raúl Baigorria la lleva junto a su beba de sólo 7 días de vida, a su casa. La ambulancia atraviesa La Meseta, camino a Centenario, pasa las torres de alta tensión y frena frente a la precaria casita. Adentro espera la abuela y la tía de la recién nacida. No tienen agua potable, no tienen comida y deben hacer la cuarentena como Dios las ayude.

Raúl le pide permiso a Andrea, la flamante mamá, para pasar y poder registrar lo que tiene enfrente. Le parece irreal en las tierras de Vaca Muerta, pero es cierto. Él les promete: “algo vamos a hacer, lo voy a mostrar en el Comité”. El Comité al que se refiere es un espacio que se ha dado el personal del hospital Castro Rendón, el de mayor complejidad de la provincia. Tuvo protagonismo en julio, oportunidad en la que empezaron a denunciar que el nosocomio no estaba en condiciones para poder hacer frente la ola del Coronavirus, que ya amenazaba con arrastrarlos.

“Lo que falla es la atención primaria. Te mandan a tu casa, nadie te sigue, no te monitorean, te abandonan. Tenemos pacientes que llevamos a un hotel, en el bajo sobre la calle Olascoaga. Nadie fue a ver a dónde y cómo vive esta mamá. Le dieron el alta y listo”, cuenta angustiado, más que enojado. Está sensible porque la historia lo atraviesa. Es reciente.

Como él, su esposa -Isabel Navarrete- también trabajaba en el Castro Rendón. Se jubiló en noviembre del año pasado, cuando el Coronavirus le pertenecía a China. Él se contagió de Covid por un médico del ámbito privado, se lo transmitió a Isabel y a su hijo Martín. Esto ocurrió a fines de setiembre. En 14 días, “el bicho” se llevó a su esposa.

“La internaron cuando ya era tarde. No todos nos vamos a contagiar ni todos lo padecemos de la misma manera. Pero hay que hacer un seguimiento. Llamás y no te atienden, los médicos del SIEN van de mala gana, están cansados, no hay personal y tienen miedo. Pero uno queda abandonado en su casa”, cuenta. “Llamás al 0800 y te enamoran, te hacen 20 mil preguntas que no te da el cuerpo para responder, no podés, pero no te escuchan. Te dan consejos de manual y uno necesita ayuda”, explicó.

A Isabel la internaron cuando ya había transitado 10 días desde el contagio. Raúl quedó en aislamiento y también con Covid en su casa y el hijo de ambos, internado en el Duam. “En 14 días ella falleció. Falla la atención primaria de la salud, la prevención. Te detectan y te largan a la casa, sin saber cómo vas a estar, cómo vivís y si podés estar solo. Como será, que la Dra. Adelaida Goldman -directora asociada del Castro Rendón- me autorizó a tener a mi esposa por 5 días en la morgue porque yo seguía aislado”, relató.

Con esta historia reciente a cuestas, cuando Raúl llevó a Andrea y a su pequeña beba a su casa, no pudo contenerse y pidió permiso para retratar lo que veía. Este es su relato. Y esta es su propuesta: “yo creo que el Estado debe convocar a todo el personal de enfermería, del Ejército, de la Cruz Roja y de Gendarmería, para poder hacer un buen relevamiento territorial y actuar en consecuencia”. El territorio, dividido por postas sanitarias y zonas que permitieran cubrir toda la provincia de manera articulada fue la base del Plan de Salud Provincial -en tiempos de Felipe Sapag- tan mentado y destacado por su nivel, en Latinoamérica.

Comentarios

Otras Noticias