Refugio Cura Brochero

El quedáte en casa de los Sin Casa

Los administradores del refugio decidieron acoger durante todo el día a los hombres que no tienen donde hacer la cuarentena. Además piden una mano para sortear algunas pequeñas dificultades.
miércoles, 25 de marzo de 2020 · 00:54

Los administradores del refugio Cura Brochero decidieron jugar un rol activo ante la cuarentena que rige en todo el país, y desde el jueves a la noche conviven alrededor de 35 hombres las 24 horas del día en las instalaciones; eso sí, respetando siempre al pie de la letra las disposiciones de las autoridades.

Cuando se avecinaba la cuarentena obligatoria, los colaboradores del refugio ya vaticinaban este desenlace, y antes de que los acontecimientos los superaran, pusieron las opciones sobre la mesa. Con la suficiente anticipación como para poner las cosas en orden, se decidió brindar refugio durante todo el día para los que así lo desearan si se endurecían las medidas, pero con la condición de cumplir con todo lo que el Estado sugiriera. Y por eso, cuando el presidente habló al país anunciando el inicio del aislamiento obligatorio, el refugio contaba ya con un plan de acción.

Ese jueves por la noche, se les dijo a los beneficiarios que quien saliera del refugio ya no podría volver, y los hombres que habitualmente sólo pernoctan allí, accedieron a las condiciones y comenzaron con esta convivencia de 24 horas que ya va por su sexto día.

Ahora, como en una gran familia, son los mismos beneficiarios quienes se organizan para cocinar, lavar y mantener el lugar higienizado. Y esto también tiene que ver con que la planta de voluntarios que ayudan con las tareas del refugio. se redujo abruptamente. Hoy, de las 40 personas que habitualmente asisten a colaborar, sólo pueden ir 6 o 7 de ellas y además con tiempos más acotados que antes del anuncio presidencial.

Dentro del grupo de tres docenas de hombres resguardados hoy en el refugio, hay quienes pertenecen al grupo de riesgo y no solo una cuestión etaria, hay también personas con diferentes patologías y antecedentes médicos, que en este contexto sanitario son los más vulnerables.

Cabe recordar que en este refugio que se encuentra en la calle Esteban Echeverría 140 de esta ciudad, regularmente asisten hombres en situación de calle, y allí se les brinda un plato de comida caliente, un lugar para bañarse y una cama donde pasar la noche. A la mañana siguiente los beneficiarios desayunan temprano y se retiran, pudiendo volver a partir de las 20 horas. Además, durante la mañana se brindan talleres sobre adicciones, apoyo escolar, valores ciudadanos, etc. Y para los asistentes hay un almuerzo a las 13 hs.

Si bien, toda la comunidad dentro del refugio coexiste armónicamente y no parecen estar sufriendo grandes carencias, si tienen algunas que podrían tornarse complejas si esta situación se extiende más allá de lo estipulado. Javier Tarditi, uno de los colaboradores del refugio nos relató que están necesitando voluntarios ocasionales para algunas tareas no muy complejas; colaboradores logísticos para hacer alguna compra de mercadería o alguna actividad similar; elementos de higiene como lavandina o alcohol; y aunque parezca superficial, necesitan elementos de ocio como juegos de mesa, naipes o cualquier cosa que ayude a los hombres a relajarse y distenderse.

Finalmente, toda la comunidad del refugio Cura Gabriel Brochero aprovechó para dar su mensaje a la comunidad y todos los que quisieron salir en la foto, posaron junto a un cartel que reza “El Refugio Gabriel Brochero también se cuida ¡Quedáte en casa!"

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