MUDANZA A UNA VIEJA CLÍNICA

Médicos se quejaron por la nueva internación pediátrica

Entre otras cosas señalan que no hay ambulancia permanente, no anda el ascensor y hay baños sin agua.
martes, 4 de agosto de 2020 · 00:39

Pasaron apenas un par de días del traslado del sector pediatría del Hospital de Cipolletti al edificio de la vieja Clínica Arenales, y las quejas no tardaron en hacerse escuchar. Es que, si bien en algún momento allí funcionó una institución de salud, pasaron más casi dos décadas de eso, con el agravante que en los últimos 16 fueron oficinas públicas, por lo que muy poco quedó acondicionado para enfermos.

En una nota enviada a las autoridades del hospital quedaron planteadas las falencias del edificio. Además se agregaron fotos que rápidamente se viralizaron en las distintas redes sociales. En ellas se puede apreciar un edificio bastante deteriorado, aunque en abril desde el municipio aseguraron que quedaría en condiciones para internar pacientes con covid en caso de ser necesario, incluso con la correspondiente instalación de 30 camas.

Desde una puerta de vidrio se puede ver un pasillo al aire libre donde aún están las conexiones para el circuito de oxígeno. Como corresponde allí fueron colocados dos tubos. Pero no hay oxígeno central, por lo que esos tubos no garantizan un aporte continuo ni su reposición.

El sector de internación pediátrica fue trasladado al edificio de Arenales al 300 para liberar ese sector del hospital que pasó a recibir pacientes moderados de covid, ante el aumento constante de contagios.

Los profesionales marcaron que ante una emergencia y ante la imposibilidad de atender casos complejos por la falta de equipamiento y aparatología, “no hay una ambulancia permanente para poder realizar los traslados”. En ese caso, desde la guardia del sector deben llamar al hospital y esperar que esté disponible algún vehículo de traslado.

En las fotos también se ven los carteles, escritos con marcador sobre las puertas que advierten de las falencias de los baños de las distintas habitaciones. Algunos no tienen agua y a otros no les anda la ducha.

Otras de las quejas es por la utilización de la escalera para llegar a la internación que es en la planta alta. El ascensor existente no anda y es un problema que ya le habían señalado a las autoridades municipales cuando se decidió la utilización de este edificio.

La cocina del lugar no está habilitada. Es imposible cocinarle a los pacientes y a sus acompañantes, entonces todos los días deben trasladar las viandas desde el Hospital, con el riesgo que significa al no contar con un vehículo habilitado con las medidas de sanidad correspondiente para los alimentos.

Entre las distintas falencias detectadas, los profesionales se quejaron porque no hay equipos de rayos para hacer algo tan simple para un centro de salud como una radiografía, por lo tanto es imposible que funcione allí un área de traumatología.

Otro punto de conflicto es el servicio de internet. Para evitar que los vecinos de la ciudad concurran para pedir turno, se habilitó un número para realizar ese procedimiento por mensajes de WhatsApp, pero no hay internet para que el personal administrativo reciba las solicitudes y puedan contestar luego de procesarlas.

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