En un invierno golpeado por la ola polar, Neuquén encontró una respuesta inédita frente a una de sus problemáticas más crudas: la vida en la calle. El refugio nocturno "Un lugar para dormir" montado en Ciudad Deportiva funcionó como un salvavidas para decenas de personas en situación de calle, garantizando techo, comida, atención médica y acompañamiento integral. El resultado fue contundente: ninguna persona murió de frío en la ciudad.
El refugio fue inaugurado el 26 de junio, con cinco carpas calefaccionadas que funcionaron como dormitorios, comedor, baños, duchas y un área médica de alta complejidad. Incluso se instalaron caniles para que los asistentes pudieran ingresar con sus perros, muchas veces su única compañía.
En su primera noche, recibió a 44 personas. Con el correr de los días, el número creció gracias al boca a boca. Allí se servía la cena, se garantizaba un lugar seguro hasta las 10 de la mañana y cada ingreso comenzaba con una admisión y chequeo médico integral.
“Hay enfermedades de base, úlceras, apuñaladas. Queremos verificar que quienes llegan tengan la atención que necesitan”, explicó el ministro de Trabajo y Desarrollo Laboral, Lucas Castelli, al presentar el dispositivo.
Atención integral en cifras
Durante los dos meses de funcionamiento, el refugio registró un despliegue sanitario sin precedentes:
- 6.369 asistencias de enfermería
- 1.493 atenciones médicas y sanitarias
- 40 tratamientos odontológicos en 5 jornadas del equipo Odonto SIEN
- Más de 120 ecografías
- 20 radiografías
- 124 vacunas aplicadas
- 112 derivaciones a centros de mayor complejidad
- 156 curaciones
- 80 estudios de laboratorio
- Electrocardiogramas realizados
- 178 acompañamientos psicológicos
Además de la atención en salud, el refugio funcionó como un espacio de contención social y de inclusión laboral. A través del programa Emplea Neuquén, varios de los asistentes comenzaron talleres de empleabilidad y vinculación con empresas.
“Mucha de la gente que llegó no llevaba años en la calle. Eran personas que habían perdido su trabajo hace poco. Eso nos permitió abrir un puente rápido hacia la reinserción laboral”, agregó Castelli.
Seguridad y convivencia
Uno de los impactos más visibles fue en el barrio La Sirena, donde está emplazado el predio. La presencia del refugio redujo los delitos en la zona, aportando tranquilidad a los vecinos y derribando prejuicios.
Lo que viene: de lo temporal a lo permanente
El domingo 31 de agosto el refugio cerrará sus puertas en su formato actual. Así lo confirmó la secretaria de Emergencias y Gestión del Riesgo, Luciana Ortiz Luna: “Este refugio fue creado para evitar muertes por hipotermia en las temperaturas extremas que tuvimos este invierno. El operativo cumplió su objetivo, pero siempre estuvo previsto que terminara a fin de mes. Ahora estamos pensando cómo podría ser un refugio definitivo con estas características. El objetivo es dar un paso hacia una solución estable”.
Humanidad y respeto
El dispositivo también contempló situaciones vinculadas a adicciones y problemas de salud mental. “Sabemos que hay mucha droga en Neuquén y no miramos para otro lado. Si hay que internar a una persona, podemos hacerlo. Hemos montado un hospital de campaña con ese fin”, detalló Castelli.
Para el ministro, la clave fue el trato humano: “Una persona que vive en la calle es un caminante. Llega muy cansada. Nuestro deber es recibirla con humanidad y respeto”.
El balance final es claro: en dos meses, el refugio nocturno en Ciudad Deportiva salvó vidas, mejoró la seguridad barrial y abrió puertas a la reinserción social. Ahora el desafío es que la experiencia no quede como un paréntesis de invierno, sino que se convierta en una política pública estable y sostenida en el tiempo.