En los últimos días expertos reportaron un aumento de temperatura y actividad interna en el Volcán Villarica, uno de los más activos de Sudamérica. Esta detección es la más relevante en más de un año. Fue en febrero de 2025 cuando habían reportado por última vez este comportamiento.
La alerta surgió a partir de monitoreos satelitales que identificaron anomalías térmicas en el macizo, lo que activó un protocolo de evaluación por parte del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin).
En el marco de ese procedimiento, especialistas realizaron un sobrevuelo para inspeccionar directamente el estado del cráter, donde constataron que el lago de lava volvió a ser visible, con niveles superiores a los registrados en los últimos meses.
A pesar de esta novedad, aclararon que esto se mantiene dentro de los parámetros habituales para un volcán de conducto abierto. El geofísico Cristian Farías precisó que el fenómeno no implica necesariamente un proceso eruptivo, sino que el macizo estaría retornando a su comportamiento normal.
Además cabe recordar que el volcán se mantiene bajo monitoreo permanente, ya que se ubica en una zona muy cercana a viviendas y destinos turísticos, como Pucón y Coñaripe. También está cerca del paso fronterizo Mamuil Malal, que une Neuquén con Chile.
Su última erupción significativa ocurrió en 2015, cuando resultaron dañados dos puentes que dejaron aisladas a varias familias y debieron evacuarse cerca de 5.400 personas. En diciembre de 2023 se registró además un enjambre sísmico con más de 599 eventos en dos semanas, las cuales no significaron problemas para la comunidad.