Un grave siniestro vial ocurrido el domingo por la tarde en la Ruta Nacional 40, a la altura del ex circuito de motocross de Villa La Angostura, dejó a una ciclista con lesiones de consideración y volvió a encender la alarma sobre la seguridad vial y la protección de quienes circulan en bicicleta.
La víctima es Soledad Alviso, quien se encontraba realizando un entrenamiento de fondo junto a su marido cuando, alrededor de las 16:40, fue embestida por una camioneta negra. A raíz del impacto, la deportista fue despedida unos diez metros, mientras que su bicicleta se partió en dos y su teléfono celular quedó completamente destruido.
Según relató la propia Alviso, se trataba de un entrenamiento habitual, uno de los últimos antes de participar en la carrera del volcán Osorno, en Chile. “Era un fondo normal, como tantos otros”, señaló.
El casco, clave para salvarle la vida
Pese a la violencia del impacto, la ciclista destacó un elemento que resultó determinante: el casco. “Fue lo único que quedó intacto. Insisto en que para cualquier actividad en bicicleta hay que salir siempre con casco, incluso para trayectos cortos”, expresó, en un mensaje que apunta directamente a la concientización vial.
Tras el accidente, una compañera de trabajo de la víctima, que se desempeña en el ámbito municipal, pasó por el lugar y dio aviso inmediato a la Policía y al servicio de emergencias, lo que permitió una rápida intervención.
Estado de salud
Actualmente, Alviso se encuentra internada en una clínica de San Carlos de Bariloche, donde permanece en observación. Según el parte médico, presenta fisura en una costilla, fracturas de hombro y en la columna. Pese a la gravedad de las lesiones, se encuentra bajo cuidados médicos y estable.
Historias como la de Soledad Alviso no solo reflejan las consecuencias de un siniestro vial, sino que también funcionan como un llamado urgente a la responsabilidad colectiva para evitar nuevas tragedias.