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Miércoles 21 de Enero, Neuquén, Argentina
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¿Conocés La Calera en Neuquén Capital? Así podes llegar al sitio histórico oculto en plena ciudad

El atractivo turístico puede ser conocido para quienes frecuentan la zona, pero para otros es una novedad. Se puede llegar por un sendero señalizado y con cartelería histórica.

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Existe un sitio histórico cultural no tan conocido en plena barda neuquina, a metros del Parque Norte, casi en el corazón de la ciudad. En medio del paisaje árido de bardas se encuentra un atractivo antiguo 

Se llega por un sendero que está señalizado en el Parque Regional Bardas Norte. Una vez que se inicia, el camino te lleva hasta el sitio arqueológico "La Calera”, que fue restaurado para su conservación tanto histórica como turística.

Se accede caminando por la intersección de las calles Océano Pacífico y América del Sur, del Barrio Rincón de Emilio. Tiene un recorrido de 928 metros de dificultad media. Esta abierto todo el año para disfrutar de una construcción histórica rodeada de flora y fauna nativa.

Cabe destacar que el espacio está preservado y cuidado para que todos puedan conocerla. Para que no haya incidentes, el sendero está totalmente señalizado, incluye referencias históricas, datos de interés y recomendaciones para cuidarlo.

La Calera es un horno de cal, que funcionaba como llama viva para cocinar la piedra caliza. Fue utilizada principalmente en la construcción de principios del siglo XX.

En la ciudad de Neuquén, las caleras datan de los años 30, cuando las bardas eran un lugar muy alejado y los productores de la zona aprovechaban los recursos de la naturaleza, como la piedra y la jarilla para el fogón, para la producción de cal.

Expertos indican que la roca caliza se apilaba en forma de bóveda, dejando el centro libre para el fuego. El calero completaba la carga desde la parte superior y por varios días se mantenía el horno a una temperatura constante. Finalmente se cerraba el horno por una semana, dejando enfriar la cocción, hasta que la roca caliza se transforma en cal viva y pudiera ser utilizada.

Aunque los frecuentes deportistas o visitantes que suelen recorrer el Parque Norte pueden haberla visto, es un sitio oculto y fascinante para muchos otros locales o turistas que no lo conocen.

Algunos la llamaban cueva, incluso en el mapa figura como Cueva Perdida y otros no saben cómo denominarlo, pero oficialmente se ha nombrado como Calera para recuperar su historia y darle el nombre que corresponde.

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