Desde el vivero de la Guarda Ambiental de la Municipalidad de Neuquén, un espacio orientado a la reproducción de especies nativas y a la educación ambiental, se compartió una noticia alentadora para la recuperación de la barda neuquina: lograron la germinación y el desarrollo de dos nuevas especies autóctonas, la efedra (Ephedra ochreata) y la stipa (Stipa sp.).
Este programa de reproducción de flora nativa funciona desde hace tres años en el Parque Central y cuenta con un equipo de especialistas que trabaja con el objetivo de multiplicar especies locales para restaurar sectores de bardas que se encuentran degradados.
El subsecretario de Medio Ambiente y Protección Ciudadana, Francisco Baggio, expresó: “La efedra y la stipa se reprodujeron mediante semillas cosechadas de las propias plantas ubicadas en Parque Norte que fueron sembradas en plantines y crecieron al abrigo de sus compañeras, otras especies de nativas que ya venimos reproduciendo con éxito desde hace tiempo como son el palo azul, el olivillo, la zampa y la jarilla”.
Por su parte, el director de la Guarda Ambiental, Pablo Canziani, señaló que estas plantas son auténticas sobrevivientes de las bardas neuquinas y cumplen una función esencial en la fijación del suelo, el cuidado y la alimentación de la fauna, además de formar parte del paisaje característico que aporta identidad al entorno local.
Los especialistas detallaron que la efedra se identifica por sus tallos verdes y articulados, similares a finas “cañitas”, y por la casi ausencia de hojas, lo que le permite conservar agua. Se trata de una especie muy resistente a la sequía y a los vientos intensos, cuyas raíces ayudan a evitar la erosión del suelo. Asimismo, produce bayas carnosas que constituyen una fuente de alimento para numerosas aves de la región, indicó Canziani.
En cuanto a la stipa, se trata de una gramínea de rápido crecimiento que alcanza entre 30 y 40 centímetros de altura, presenta un aspecto plumoso, requiere poco mantenimiento y se reproduce formando grupos en distintos sectores de la barda. “Todas las especies nativas que reproducimos en nuestro vivero las utilizamos en jornadas de plantación en las distintas áreas protegidas en nuestra ciudad, y así, en 2025 logramos plantar más de 100 especies nativas en Parque Norte”, expresó Canziani.
Además, la Guarda Ambiental cumple una función educativa, ya que actúa como un aula a cielo abierto para estudiantes de escuelas primarias, quienes participan en jornadas especiales de concientización ambiental mediante la plantación de especies nativas.
Por otro lado, el funcionario confirmó que continúan las jornadas de restauración y repoblamiento del sauce criollo, “otra iniciativa para recuperar este árbol autóctono de la Patagonia que crece en la margen del río Limay”.