En el marco de la presentación oficial del helicóptero para el combate de incendios forestales, encabezada este lunes en Bariloche por el gobernador Alberto Weretilneck, el Gobierno de Río Negro dio a conocer los detalles de una pieza estratégica en la prevención y el ataque temprano del fuego: un avión de observación equipado con tecnología desarrollada por INVAP.
La aeronave, contratada a la empresa rionegrina, fue especialmente adaptada para tareas de monitoreo aéreo y apoyo operativo, y ya forma parte del esquema de trabajo del Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales (SPLIF). Su principal función es detectar focos, analizar el comportamiento del fuego y reducir los tiempos de respuesta, uno de los factores clave para evitar incendios de gran magnitud.
Cómo funciona el avión que detecta el fuego antes de que avance
El gerente de Estrategia Tecnológica de INVAP, Santiago Pérez Ghiglia, explicó que se trata de una aeronave que la empresa ya tenía disponible y que, con el acompañamiento de la Provincia, fue equipada con cámaras ópticas e infrarrojas, sensores y sistemas de telemetría de última generación.
“La cámara no solo opera en el rango óptico, como vemos las personas, sino que también permite observar en el rango térmico”, detalló. Esto significa que el avión no solo ve humo o llamas, sino que detecta el calor, incluso cuando no es visible a simple vista.
Esta capacidad resulta fundamental tanto durante el incendio —para entender cómo se mueve el frente de fuego— como en la etapa posterior, durante la llamada guardia de cenizas, cuando es clave identificar puntos calientes que pueden reactivarse.
A demanda y con mayor precisión que los satélites
Si bien este tipo de detección puede realizarse mediante tecnología satelital, el uso de un avión ofrece una ventaja decisiva: puede operar a demanda, en el momento exacto en que se necesita y con mucho mayor nivel de detalle y precisión.
“El avión permite estar en el lugar justo, cuando ocurre el evento, y obtener información crítica en tiempo real”, explicó Pérez Ghiglia. Esa información se transmite de manera inmediata a un centro de monitoreo instalado en la central del SPLIF, donde las imágenes se visualizan en vivo y permiten tomar decisiones operativas con mayor rapidez.
Tecnología + conocimiento del territorio
Un aspecto central del sistema es el trabajo conjunto entre INVAP y el SPLIF. En cada vuelo viajan técnicos del organismo provincial, especialistas en el comportamiento del fuego y conocedores del territorio andino.
“Eso mejora sustancialmente la interpretación de la información. No es solo tecnología: es tecnología aplicada por quienes conocen el fenómeno en el terreno”, subrayó el gerente de INVAP.
Este esquema también permite que el personal del SPLIF aprenda a operar el sistema, fortaleciendo capacidades locales y consolidando una política pública de largo plazo.
Inteligencia artificial y un sistema integral
El avión es solo una parte de un sistema mucho más complejo, que incluye aplicaciones de inteligencia artificial, modelos entrenados con imágenes obtenidas en la región y cámaras fijas instaladas en cerros, diseñadas específicamente para detectar columnas de humo y cambios térmicos.
“El objetivo es acortar el tiempo entre la detección de un foco y el inicio del ataque”, explicó Pérez Ghiglia. “Con mejor conciencia situacional y con información temprana, los tiempos de respuesta se reducen de manera significativa”.
Un modelo que puede replicarse en otras provincias
Desde INVAP destacaron la solidez institucional del vínculo con el SPLIF y el respaldo del Gobierno provincial, y anticiparon que ya se trabaja con un socio aeronáutico para instrumentar más aeronaves y extender esta tecnología a otras jurisdicciones del país.
“Como señaló el gobernador Weretilneck, este es un avance concreto en el uso de tecnología para abordar una problemática cada vez más compleja”, concluyó Pérez Ghiglia. “Creemos que otras provincias pueden beneficiarse de esta experiencia”.