El acceso a los servicios básicos vuelve a ocupar un lugar central en la agenda urbana de Neuquén. Esta semana, el municipio avanzó con el llamado a licitación para una obra de gas que alcanzará a unas 1.400 familias de los sectores 2 y 7 de Mayo, una intervención que apunta a ordenar el territorio y mejorar las condiciones de vida en zonas que esperan soluciones de fondo desde hace años.
La iniciativa se complementa con otras obras ya en marcha, en un contexto de planificación que busca dar continuidad y certidumbre a barrios en crecimiento.
Una obra esperada que empieza a tomar forma
El proceso licitatorio permitirá ejecutar una red de gas natural en los sectores 2 y 7 de Mayo, con una inversión prevista de 4.500 millones de pesos y un plazo de obra estimado en 12 meses.
Se trata de una intervención de envergadura, que contempla la instalación de cerca de 2.000 metros de cañería y que deberá adaptarse a un entramado urbano complejo, con calles irregulares y viviendas ubicadas en zonas cercanas a la barda.
Peumayén y Jerusalén: saneamiento en marcha
Mientras se avanza con el gas, el municipio ya contrató la ejecución de la obra de cloacas en los sectores Peumayén y Jerusalén. Estas tareas forman parte de un esquema integral que apunta a completar los servicios esenciales y reducir las desigualdades entre distintos puntos de la ciudad.
El enfoque combina intervenciones simultáneas y planificación por etapas, con el objetivo de evitar soluciones parciales o inconclusas.
Acuerdos para destrabar obras y ampliar el alcance
En este proceso también se incluyeron sectores que no son de dominio municipal. A partir de convenios con la provincia, las obras se extienden a asentamientos ubicados en tierras provinciales, mientras cada jurisdicción asume la responsabilidad sobre los trabajos que le corresponden.
Este esquema permite avanzar sin superposiciones ni conflictos administrativos, un aspecto clave para garantizar continuidad y cumplimiento de plazos.
El objetivo: servicios completos y barrios integrados
El plan de infraestructura prevé que, en el plazo de un año, los sectores 2 y 7 de Mayo, Peumayén y Jerusalén cuenten con servicios en funcionamiento: gas, agua, cloacas, energía eléctrica y obras complementarias como cordón cuneta.
Si se consideran todas las intervenciones previstas en estas zonas, la inversión supera los 10.000 millones de pesos, en un contexto donde la prioridad está puesta en completar lo iniciado y cerrar procesos pendientes.
Mirada a mediano plazo y nuevas licitaciones
Además de estas obras, el municipio proyecta para los próximos años la ejecución de más de 2.500 lotes con servicios y la finalización de la infraestructura en los asentamientos que aún están en proceso de regularización.
En paralelo, durante enero se prevé el llamado a licitación para el asfaltado de calles principales en distintos distritos de la ciudad, una señal de continuidad en un esquema de obras que busca ordenar, integrar y llevar tranquilidad a los vecinos.
El avance de estas licitaciones marca un paso concreto en un proceso más amplio: llevar previsibilidad, servicios básicos y una respuesta sostenida del Estado a barrios que necesitan dejar atrás la incertidumbre y proyectar un futuro con mayor estabilidad.