Con una red de control territorial, la provincia del Neuquén sostiene un programa de monitoreo hídrico que actúa como base técnica y científica de su política del agua. La iniciativa es impulsada por la Subsecretaría de Recursos Hídricos, dependiente del ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales.
Este plan permite conocer con precisión el estado de ríos, acuíferos y balnearios, anticipar escenarios de riesgo y diseñar políticas públicas con información confiable y actualizada. Constituye una herramienta fundamental para el cuidado del recurso hídrico en todo el territorio neuquino.
Cobertura en toda la provincia
El sistema provincial de monitoreo hídrico está conformado por una red de puntos de control estratégicamente ubicados en distintos sectores. Entre ellos se destacan los ríos Limay y Neuquén y zonas claves de la Confluencia, donde el seguimiento es constante.
Los resultados de los muestreos son informados a los municipios, quienes se encargan de comunicar las condiciones de seguridad para el uso recreativo del agua, especialmente en balnearios habilitados.
Herramienta preventiva y de control
El programa tiene como ejes centrales el control de calidad del agua, la detección de floraciones algales y el monitoreo de eventos extremos, como crecidas o sequías. Esto permite anticipar impactos sanitarios, ambientales y productivos, y actuar preventivamente frente a posibles emergencias.
Esta estrategia garantiza que las decisiones se basen en datos científicos y evidencia técnica, aportando a una gestión ambiental más eficiente y sostenible.
Información para la toma de decisiones
Gracias a esta infraestructura de monitoreo, la Provincia cuenta con un flujo continuo de información técnica que alimenta el diseño de políticas públicas, el desarrollo de obras hidráulicas, y la coordinación con municipios y organismos provinciales.
El acceso a esta base de datos permite una articulación efectiva y orientada a garantizar el uso responsable del agua en un contexto de cambio climático y crecimiento poblacional.
Un enfoque basado en el conocimiento
El monitoreo permanente es el pilar de una gestión del agua basada en conocimiento técnico, datos y presencia territorial. Esta estrategia refuerza el principio de que no hay política hídrica efectiva sin información confiable.