En las últimas horas se conoció el fallecimiento de Sebastiana Barrera, la madre de Omar Carrasco, el joven soldado cuyo asesinato en 1994 dentro del Grupo de Artillería 16 de Zapala conmocionó al país y dejó una huella imborrable en la historia argentina.
Sebastiana, junto a su esposo Francisco Carrasco, se transformó en el rostro visible de una lucha que nació del dolor más profundo: la desaparición y posterior asesinato de su hijo durante el cumplimiento del servicio militar obligatorio. Lejos de aceptar el silencio y las versiones oficiales, convirtió el duelo en una búsqueda incansable de verdad y justicia.
Durante semanas, el Ejército Argentino sostuvo relatos falsos sobre el paradero de Omar. Mientras las respuestas no llegaban, Sebastiana junto a su esposo recorrió despachos, habló con periodistas, reclamó ante la Justicia y sostuvo públicamente una pregunta que incomodaba: qué había pasado realmente dentro del cuartel. Su persistencia fue clave para desentramar una red de encubrimientos, silencios y responsabilidades internas.
El caso expuso prácticas abusivas dentro de las Fuerzas Armadas y dejó al descubierto una estructura que intentó ocultar un crimen ocurrido en el interior de una institución del Estado. La presión pública y judicial impulsada por la familia Carrasco fue determinante para que se conociera la verdad y se establecieran responsabilidades.
El impacto de esa lucha trascendió ampliamente las fronteras de Neuquén. La conmoción social generada por el asesinato de Omar y el reclamo sostenido de su madre derivaron, meses después, en una decisión histórica: la abolición del servicio militar obligatorio en la Argentina.
Desde entonces, el nombre de Sebastiana Barrera quedó ligado a un cambio estructural que evitó que miles de jóvenes fueran enviados de manera forzada a los cuarteles. Su historia pasó a formar parte de la memoria colectiva del país como símbolo de una madre que nunca claudicó.
Su fallecimiento genera una profunda tristeza, pero también un reconocimiento unánime. Sebastiana es recordada como una mujer valiente, que enfrentó al poder desde el lugar más vulnerable, el de una madre atravesada por la pérdida, y que logró transformar su dolor en una conquista histórica para toda la sociedad.