En Neuquén, diciembre decidió jugar a las escondidas. Mientras el calendario insiste en que el verano ya empezó, el termómetro se empecina en desmentirlo cada noche. Camperas guardadas que vuelven a salir, ventiladores que dudan y una pregunta que sobrevuela la ciudad: ¿el invierno volvió para quedarse o el calor solo está tomando carrera?
Noches de abrigo, tardes de manga corta
Los últimos días dejaron una postal poco habitual para esta altura del año. Máximas que se mueven en valores templados y mínimas que bajan lo suficiente como para reactivar el debate familiar sobre si cerrar o no la ventana.
A eso se sumó el viento, protagonista casi permanente, que se encargó de recordarle a todos que en Neuquén nada es simple cuando se trata del clima.
El lunes más frío… por ahora
El arranque de la semana llega con la noche más fría del tramo reciente. La temperatura baja fuerte al final del día, mientras que durante la tarde el termómetro apenas logra un repunte moderado. El viento aumenta con el correr de las horas y el cielo se mantiene entre nubes y claros.
Para quienes aman el verano, es el día perfecto para la indignación. Para los que extrañaban el frío, una pequeña victoria.
El calor asoma, pero sin promesas
A partir del martes, las temperaturas empiezan a acomodarse lentamente a valores más esperables para diciembre. El día se presenta más estable, con menos viento y un ascenso térmico que da algo de alivio a los que ya estaban resignados.
El miércoles marca un quiebre: vuelve el sol pleno y el termómetro cruza la barrera de los 30 grados. El detalle que arruina el festejo es el regreso del viento, que aparece justo cuando parecía que todo estaba bajo control.
Mucho calor, mucho viento y cero certezas
Jueves y viernes sostienen la tendencia calurosa, con máximas elevadas y mínimas que siguen siendo sorprendentemente bajas para la época. El cielo cambia de humor durante el día y el viento vuelve a levantar la mano, especialmente por la noche.
La inestabilidad se mete en la conversación y suma incertidumbre: calor sí, pero con advertencias.
Fin de semana con amplitud térmica y clima impredecible
El sábado llega con otro combo bien neuquino: calor durante el día, frío por la mañana y ráfagas intensas. La amplitud térmica promete seguir siendo protagonista y mantiene viva la sensación de que el clima todavía no se decide.
Mientras algunos celebran poder dormir tapados, otros miran el pronóstico esperando que el verano, esta vez sí, aparezca sin condiciones.
Entonces… ¿volvió el invierno?
Por ahora, no. Pero tampoco se fue del todo. El pronóstico muestra días calurosos intercalados con noches frías y viento persistente, una especie de tregua incómoda entre estaciones.
En Neuquén, el verano llegó, pero con carácter. Y dejó claro que, al menos por ahora, nadie puede guardar nada definitivo en el placard.