El río Neuquén, con su caudal engañoso y sus islotes que aparecen y desaparecen según el ritmo del agua, volvió a ser escenario de un rescate que pudo haber terminado de otra manera. Este domingo 18 de enero, cerca de las 19 horas, una persona quedó varada en medio del cauce, sin posibilidad de regresar por sus propios medios a la orilla.
El alerta llegó al Centro de Operaciones Policiales, que activó de inmediato el protocolo de emergencia. Desde el Cuartel Central de la División Bomberos, una dotación de la Brigada de Buceo se desplazó hasta la zona del Tercer Puente, uno de los sectores más transitados y a la vez más traicioneros del río.
A bordo de una embarcación semirrígida, los bomberos especializados navegaron río arriba hasta localizar al hombre, que había quedado aislado tras un descuido.
Una vez en contacto con la persona, el personal procedió a entrevistarlo, colocarle un chaleco salvavidas y asegurar el traslado hasta la ribera. La maniobra se realizó con rapidez y precisión, y finalizó en el sector del Parque Agreste, donde el hombre fue puesto a resguardo y se constató que se encontraba en buen estado de salud.
En el operativo también colaboró personal policial que realizaba patrullajes preventivos en la zona, reforzando la seguridad durante el rescate. Con la situación controlada, la dotación regresó a su base sin que se registraran novedades ni complicaciones.
El episodio vuelve a poner en foco la importancia de extremar precauciones en los márgenes del río Neuquén, especialmente durante el verano y el papel clave de los equipos de emergencia que, una vez más, respondieron a tiempo.