Un sector de la Policía de Río Negro rechazó los anuncios oficiales de recomposición salarial atados a la inflación. El esquema de aumentos presentado por el gobierno provincial fue considerado insuficiente por este grupo de uniformados, que denunció un estancamiento en el diálogo y resolvió avanzar con medidas de fuerza directa.
En ese contexto, el Consejo de Bienestar Policial y Penitenciario de Río Negro convocó a un acampe frente a la Casa de Gobierno en Viedma para este miércoles, señalando que la permanencia será “indefinida” hasta que el gobernador Alberto Weretilneck acceda a abrir una instancia de negociación.
En declaraciones a FM de la Costa, Rubén Muñoz, referente del Consejo, explicó que la convocatoria responde a una “necesidad urgente” y subrayó que el reclamo exige una recomposición “real y no con ítems en negro que perjudican y desfinancian, además de vulnerar los derechos de los retirados”. Muñoz también advirtió sobre una crisis habitacional que afecta a numerosos agentes, con riesgo de desalojos por atrasos en alquileres y dificultades para cubrir necesidades básicas de alimentación.
El pliego elevado por el Consejo exige un haber inicial de $1.800.000, cifra que consideran el mínimo indispensable para garantizar la seguridad alimentaria del personal. En contraste, el gobierno provincial informó que en febrero la Policía y el Servicio Penitenciario recibieron una mejora del 6,79%, llevando el haber inicial a $1.417.366, bajo un esquema de actualización automática por inflación y sumas no remunerativas.
La figura de Muñoz vuelve a ocupar el centro de la escena. El expolicía, conocido como “el Gato”, fue cesanteado en 2019 por resolución del entonces jefe de Policía Daniel Jara, hoy ministro de Seguridad, tras múltiples episodios de indisciplina. Además, carga con una condena de 3 años de prisión condicional, unificada por amenazas contra Jara y por la toma de la Unidad Regional II. Pese a estas sanciones, continúa liderando reclamos y movilizaciones dentro de la fuerza.