El cóndor andino es una de las postales naturales más emblemáticas del Neuquén y una pieza clave del ecosistema patagónico. Esta ave, considerada la carroñera más grande del mundo, recorre los cielos cordilleranos desde el nivel del mar hasta alturas superiores a los 7.000 metros, cumpliendo un rol fundamental en el equilibrio ambiental.
Al alimentarse de animales muertos, el cóndor contribuye a la limpieza natural del ambiente y ayuda a prevenir la propagación de enfermedades. Su presencia silenciosa sobre valles, ríos y volcanes lo convierte en un símbolo vivo de la identidad patagónica y de los ciclos naturales que sostienen la biodiversidad.
Pese a su importancia ecológica y cultural, la especie enfrenta serias amenazas. A nivel global, el cóndor andino está categorizado como vulnerable por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, mientras que en Argentina es considerado una especie amenazada. En Neuquén, la situación es aún más crítica: el ave se encuentra en peligro, principalmente por el envenenamiento con pesticidas y la intoxicación por plomo.
Ante este escenario, en mayo de 2023 el Gobierno de la Provincia del Neuquén firmó un acuerdo de cooperación con la Fundación Bioandina Argentina, mediante el cual las Áreas Naturales Protegidas provinciales fueron declaradas Santuarios del Cóndor. Estos espacios están destinados a la conservación de la especie y a la protección de su hábitat natural.
En el marco de este trabajo conjunto, Neuquén participa activamente de los censos simultáneos de cóndor andino que se realizan junto a la provincia de Mendoza. Los relevamientos se llevan a cabo cuatro veces al año, en distintos puntos estratégicos como dormideros, comederos, áreas de nidificación y zonas de vuelo, tanto dentro como fuera de las áreas protegidas.
Según los datos del último censo, realizado en octubre de 2025, se registraron 130 cóndores en 16 puestos de observación distribuidos en el territorio neuquino. La tarea es coordinada por la Dirección General de Áreas Naturales Protegidas, con la participación de organismos públicos, clubes de observadores de aves y personas comprometidas con la conservación.
El avistaje del cóndor andino es posible en numerosos puntos de la provincia, aunque algunos sitios se destacan especialmente. El Mirador de Cóndores, ubicado a unos 30 kilómetros de Junín de los Andes, y el mirador La Puntilla, cerca de Las Ovejas, ofrecen vistas privilegiadas de estas aves planeando sobre el paisaje.