Una vez más, poco fútbol entregaron en el clásico porteño los jugadores de San Lorenzo y Huracán que terminó 0 a 0 en un aburridísimo partido que sólo dejó los aciertos del arbitro Nicolás Ramírez en el Bajo Flores.
El primer de ellos fue a los 26 minutos, cuando el delantero Luciano Giménez de Huracán fue en búsqueda de la pelota dentro del área local y le aplicó un codazo al mediocampista Ignacio Perruzzi.
Sin dudar, el juez le mostró la roja y el rápido camino a las duchas para ponerle las cosas todavía más complicadas a sus compañeros como visitantes y en un campo de juego grandísimo como el de San Lorenzo.
Con uno menos, el técnico visitante Frank Kudelka le recriminó algunas cosas a Ramírez no de muy buena manera, pero contó con la paciencia del colegiado para no sacarlo de la cancha.
La segunda buena acción de las autoridades del partido se vivió a los 10 del complemento, cuando desde un largo envío del arquero Orlando Gill, la jugada terminó en penal a favor del conjunto local. Sin embargo, a instancias del VAR, la jugada quedó invalidada por la incorrecta partida del extremo Ignacio Cerutti.
Minuto de silencio
En la previa al partido de primera división, en el Bajo Flores se vivió un respetuoso minuto de silencio en la memoria del juvenil Santiago Valentino Guzmán Zanni, quien jugaba en las inferiores de San Lorenzo.
En el inicio de la semana se había conocido de su muerte, como consecuencia de una enfermedad contra la que venía luchando en el último tiempo. El juvenil, de apenas 15 años fue recordado por los hinchas y sus propios compañeros que estuvieron en el estadio.