La Asociación del Fútbol Argentino volvió a quedar en el centro de la escena, esta vez por un revés de peso en el plano internacional. El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) hizo lugar a la medida cautelar solicitada por Estudiantes de La Plata y habilitó a Juan Sebastián Verón a retomar plenamente sus funciones como presidente del club, mientras se aguarda la resolución definitiva del caso.
La decisión fue comunicada oficialmente por la institución platense, que confirmó que el TAS autorizó a Verón a ejercer la presidencia sin restricciones, dejando sin efecto, de manera provisoria, la sanción impuesta por la AFA. El fallo representa un respaldo institucional al Pincha y un duro golpe para la conducción del fútbol argentino.
La sanción contra Verón había sido aplicada tras el recordado episodio del “no pasillo” a Rosario Central, campeón en un título que generó polémica. En señal de protesta, los jugadores de Estudiantes dieron la espalda durante el protocolo previo al partido, un gesto simbólico que desató una reacción disciplinaria sin precedentes.
En un primer momento, la AFA había sancionado a varios futbolistas del plantel profesional, incluyendo a titulares habituales, con suspensiones que debían hacerse efectivas en el inicio del torneo. Sin embargo, horas antes de la reanudación de la competencia, esas sanciones fueron levantadas y los jugadores quedaron habilitados para jugar.
Distinto fue el caso del presidente del club. La sanción sobre Verón se mantuvo firme, pese a los reclamos de Estudiantes, lo que llevó a la dirigencia a acudir al TAS en busca de una revisión. El fallo favorable expone ahora las inconsistencias del castigo original y vuelve a poner bajo la lupa el criterio con el que se toman decisiones en la AFA.
Desde el club platense informaron que la resolución de fondo aún está pendiente, pero se mostraron confiados en un desenlace favorable. Mientras tanto, Verón vuelve a ocupar su lugar como máxima autoridad del León, en un contexto que deja a la Casa Madre del fútbol argentino nuevamente cuestionada por su accionar.
El fallo del TAS no solo reordena el tablero institucional en Estudiantes, sino que también profundiza el debate sobre el manejo dirigencial, la transparencia disciplinaria y el peso real de las decisiones de la AFA, que otra vez quedó expuesta ante los ojos del fútbol internacional.