Arsenal no dejó lugar a dudas y dio un golpe fuerte en uno de los escenarios más tradicionales del fútbol inglés. En Elland Road, el conjunto londinense goleó 4-0 a Leeds, mostró autoridad de candidato y se subió a lo más alto de la Premier League en una jornada clave de la fecha 24.
Desde el arranque, el equipo visitante marcó diferencias con presión alta, manejo de la pelota y una circulación limpia que fue desgastando al local. Leeds intentó sostener el ritmo en los primeros minutos, pero la brecha de jerarquía empezó a notarse con el correr del partido.
La apertura del marcador llegó a los 27 minutos, tras una jugada colectiva bien elaborada que terminó con la definición precisa de Martín Zubimendi. El gol golpeó fuerte al conjunto de West Yorkshire, que apenas pudo reaccionar antes de sufrir un nuevo revés: a los 38, Karl Darlow desvió un centro peligroso y convirtió en contra, dejando a Arsenal 2-0 arriba antes del descanso.
En el complemento, Leeds adelantó líneas en busca del descuento, pero dejó espacios que el líder del torneo explotó con inteligencia. A los 24 minutos, Viktor Gyökeres capitalizó una transición rápida y definió con contundencia para liquidar el partido. Con el resultado prácticamente sentenciado, Arsenal no bajó la intensidad y volvió a golpear a los 41, cuando Gabriel Jesus cerró la goleada tras una buena acción ofensiva.
El pitazo final confirmó una victoria categórica del conjunto londinense, que se afirma en la cima y alimenta su ilusión de pelear el título hasta el final. Del otro lado, Leeds quedó a solo dos puestos de la zona de descenso y la presión empieza a sentirse con fuerza.
La jornada también dejó una sonrisa para Bournemouth, que logró un triunfo clave como visitante al vencer 2-0 a Wolverhampton en el Molineux Stadium. El equipo visitante fue efectivo en los momentos justos y se llevó tres puntos vitales para afirmarse en la mitad de la tabla.
Eli Junior Kroupi abrió el marcador a los 33 minutos del primer tiempo, aprovechando una situación favorable dentro del área. En el complemento, Wolves buscó el empate con más empuje que claridad, pero Bournemouth resistió con orden y sentenció la historia en tiempo de descuento con un gol de Alex Scott.
Así, la Premier League sigue entregando señales claras: Arsenal manda arriba con autoridad, mientras que en la zona baja cada punto empieza a valer oro y el margen de error se achica fecha tras fecha.