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Jueves 29 de Enero, Neuquén, Argentina
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Penales olvidados en el Mundialito: Deportivo Roca y Huergo vivieron un cierre insólito

En la semifinal de la categoría 2011, entre Deportivo Roca y Deportivo Huergo, el árbitro dio por finalizada la tanda de penales antes de tiempo y tuvo que regresar al campo de juego para completar el intento que faltaba.

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Confusión total en el Luis Maiolino: Deportivo Huergo ya festejaba la clasificación mientras el árbitro debía volver al campo para que Deportivo Roca ejecute el penal que faltaba.

Una escena que parecía sacada de una comedia se vivió ayer por la noche en el campeonato Mundialito, durante la semifinal de la categoría 2011 entre Deportivo Roca y Deportivo Huergo en el estadio Luis Maiolino. Todo marchaba con normalidad hasta que, al momento de definir la serie desde los doce pasos, se produjo un error insólito que dejó a todos boquiabiertos.

Tras un empate 1 a 1 en el tiempo reglamentario, la definición por penales comenzó con normalidad. Cuando ya se habían ejecutado cuatro disparos por equipo, Deportivo Huergo se imponía 3 a 2. En ese momento, el árbitro Germán Macchi dio por terminada la tanda, desatando el festejo prematuro del conjunto huerguense. Pero, según las reglas, aún faltaba un penal por patear, y Deportivo Roca tenía chances de empatar.

El desconcierto fue inmediato: jugadores, cuerpos técnicos y parte del público señalaron la equivocación, mientras los festejos en las tribunas quedaron congelados. Tras varios minutos de murmullos y revisiones, el juez fue notificado del error y obligó a los equipos a volver al terreno de juego para ejecutar el penal pendiente.

Finalmente, Deportivo Huergo convirtió la ejecución faltante y cerró la tanda 4 a 2, asegurando su pase a la final. Sin embargo, la polémica no terminó allí: padres y asistentes aprovecharon la confusión para cuestionar duramente la preparación de los árbitros en el torneo infantil, pidiendo mejoras en el nivel de los jueces y un control más firme durante los partidos.

Lo que debía ser una definición tranquila se convirtió en un capítulo inesperado, con risas nerviosas, gestos de incredulidad y un recordatorio: en el Mundialito, incluso los penales pueden jugarte una mala pasada.

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