Una escena que parecía sacada de una comedia se vivió ayer por la noche en el campeonato Mundialito, durante la semifinal de la categoría 2011 entre Deportivo Roca y Deportivo Huergo en el estadio Luis Maiolino. Todo marchaba con normalidad hasta que, al momento de definir la serie desde los doce pasos, se produjo un error insólito que dejó a todos boquiabiertos.
Tras un empate 1 a 1 en el tiempo reglamentario, la definición por penales comenzó con normalidad. Cuando ya se habían ejecutado cuatro disparos por equipo, Deportivo Huergo se imponía 3 a 2. En ese momento, el árbitro Germán Macchi dio por terminada la tanda, desatando el festejo prematuro del conjunto huerguense. Pero, según las reglas, aún faltaba un penal por patear, y Deportivo Roca tenía chances de empatar.
El desconcierto fue inmediato: jugadores, cuerpos técnicos y parte del público señalaron la equivocación, mientras los festejos en las tribunas quedaron congelados. Tras varios minutos de murmullos y revisiones, el juez fue notificado del error y obligó a los equipos a volver al terreno de juego para ejecutar el penal pendiente.
Finalmente, Deportivo Huergo convirtió la ejecución faltante y cerró la tanda 4 a 2, asegurando su pase a la final. Sin embargo, la polémica no terminó allí: padres y asistentes aprovecharon la confusión para cuestionar duramente la preparación de los árbitros en el torneo infantil, pidiendo mejoras en el nivel de los jueces y un control más firme durante los partidos.
Lo que debía ser una definición tranquila se convirtió en un capítulo inesperado, con risas nerviosas, gestos de incredulidad y un recordatorio: en el Mundialito, incluso los penales pueden jugarte una mala pasada.