River empezó el Torneo Apertura 2026 con una victoria que vale más que tres puntos. En una tarde sofocante en el estadio Claudio Fabián Tapia, el equipo de Marcelo Gallardo derrotó 1-0 a Barracas Central y dejó las primeras señales de cambio tras un 2025 esquivo.
El gol que marcó el rumbo llegó a los 13 minutos del segundo tiempo. Juan Fernando Quintero, conductor y pausa del equipo, levantó un centro preciso desde la derecha y Gonzalo Montiel apareció solo por el segundo palo para cabecear con libertad y romper el cero. Una jugada limpia, bien construida y que premió la insistencia del Millonario.
River había sido más desde el arranque. En el primer tiempo manejó la pelota, generó las situaciones más claras y empujó a Barracas contra su campo, aunque le faltó precisión para abrir el marcador. El calor y la falta de efectividad sostuvieron el empate hasta el descanso.
En el complemento, el equipo encontró mayor claridad y profundidad. Aníbal Moreno se adueñó del mediocampo, fue eje en la recuperación y en la circulación, y se transformó en la figura del partido. A su lado, Juanfer hizo jugar al equipo, le dio sentido a cada ataque y fue clave en la jugada del gol.
Barracas, fiel al libreto de Rubén Darío Insúa, se plantó con orden, intentó aguantar y buscó lastimar de contra. Sin embargo, le costó generar peligro real sobre el arco defendido por el juvenil Santiago Beltrán, que tuvo una tarde tranquila y respondió con seguridad cuando fue exigido.
El triunfo le permitió a River debutar con el pie derecho y, sobre todo, mostrar otra cara. Con solidez, paciencia y jerarquía en los momentos justos, el equipo de Gallardo dio el primer paso de un semestre que exige protagonismo. En el Chiqui Tapia, bajo un calor agobiante, el Millonario encontró aire, confianza y una señal clara de arranque.