La Regata del Río Negro entró en su tramo decisivo y los hermanos Dardo y Franco Balboa dejaron en claro que están preparados para pelearla hasta el final. Este miércoles se completó la sexta etapa de la tradicional competencia, ya dentro del Valle Inferior, en un exigente recorrido de 39 kilómetros entre la estancia Ferrari y el balneario Lavezzo de General Conesa.
En una jornada marcada por el desgaste físico, el cambio de clima y un viento que complicó la navegación, los palistas neuquinos que representan a la provincia volvieron a marcar el ritmo. Los Balboa llegaron primeros a Conesa con un tiempo de 02:00:35.6 y sacaron una diferencia cercana a los cuatro minutos sobre sus principales perseguidores, resultado que les permitió afirmarse como líderes en la pelea por la clasificación general.
Tras completar la etapa, Dardo y Franco dialogaron en exclusiva con Verano de Primera y reflejaron la emoción por el momento que atraviesan. “Muy contentos por este momento que estamos viviendo. Veníamos peleando para poder sacar una ventaja y hoy que la tenemos estamos muy emocionados”, señalaron.
La estrategia fue clave desde el inicio. Según explicaron, salieron a remar preparados para un tramo especialmente complicado. “Para esta etapa salimos con un rompeolas, sabiendo que era una zona de mucho viento. A la hora de carrera nos dimos cuenta de que estábamos en una curva donde tuvimos que palear mucho más fuerte para tratar de sacar ventaja”, contaron. A partir de ahí, sostuvieron el plan y lograron estirar la diferencia hasta cruzar la meta en el balneario de Conesa con un margen amplio.
Las condiciones no fueron sencillas. En algunos sectores, el bote llegó a cargar agua, pero nada tomó por sorpresa a los neuquinos. “Estábamos preparados para las precipitaciones, el viento y todo lo que conlleva una etapa así”, explicaron, dejando en claro que la experiencia y la planificación jugaron a su favor.
Más allá del presente deportivo, los Balboa también destacaron el costado emocional que tiene la Regata del Río Negro para ellos. “Decidimos participar y competir porque es una prueba en la que siempre quisimos estar. Nuestro padre participó en varias regatas y ya se convirtió en una tradición familiar. También es un orgullo representar a la provincia y a toda la familia del canotaje”, expresaron.
De cara al sprint final rumbo a Viedma, el balance es positivo y la confianza está intacta. “El bote lo sentimos más afianzado que nunca. Sabemos que tenemos un buen bote y en cada etapa salimos a dar el máximo, buscando siempre sacar ventaja. Ahora el objetivo es llegar de la mejor manera a la parte final de la competencia”, remarcaron.
Luego del descanso, la Regata continuará este viernes con la séptima etapa, que se largará en horario matutino, desde las 10, siendo la única jornada que se correrá antes del mediodía. Con la general a su favor y el envión anímico de una victoria contundente en Conesa, los hermanos Balboa siguen remando fuerte en busca de un cierre soñado en Viedma.