“Para mudarse a Neuquén hay que tener trabajo”
En medio de un crecimiento sostenido impulsado por Vaca Muerta, el gobernador Rolando Figueroa dejó una definición que impacta de lleno en la dinámica de la provincia.
“Para mudarse a Neuquén hay que tener trabajo, no nos sobra ningún puesto de trabajo”, dijo, categóricamente.
El planteo no apunta solo a ordenar la llegada de nuevos habitantes, sino a establecer una condición clara en un contexto de expansión económica que exige planificación. La provincia atrae cada vez más personas, pero la capacidad de absorción del mercado laboral tiene límites concretos.
Mano de obra calificada, la clave del crecimiento
El desarrollo energético no solo genera oportunidades: también impone exigencias. Según explicó el mandatario, el crecimiento de la industria requiere trabajadores capacitados para cubrir puestos cada vez más específicos.
“Para tener trabajo en Neuquén hay que formarse”, sostuvo.
En ese sentido, destacó el rol del Instituto Vaca Muerta como eje de la estrategia para preparar a la población local y responder a la demanda de las empresas.
El objetivo es que el crecimiento no se sostenga solo en la llegada de inversiones, sino también en la formación de quienes viven en la provincia.
Prioridad para los neuquinos
La definición del gobernador refuerza un criterio que se viene consolidando: primero, la inserción laboral de los neuquinos.
El esquema que impulsa el gobierno provincial busca que la expansión económica tenga un impacto directo en el empleo local. La capacitación aparece como la herramienta central para lograrlo, en un escenario donde la demanda laboral crece, pero no de manera uniforme ni automática.
Datos que explican el escenario
Figueroa vinculó estas decisiones con los indicadores recientes de la provincia. Aseguró que Neuquén encabeza la generación de empleo y empresas, y que en los últimos dos años se registró una baja significativa tanto en la pobreza como en la desocupación.
También señaló el nivel de actividad económica: mayor volumen de ventas, crecimiento en la construcción y expansión sostenida de la infraestructura.
Orden, inversión y lo que viene
El gobernador repasó medidas de gestión que, según indicó, permitieron sostener este proceso: cambios normativos, reducción del gasto público y eliminación de privilegios para mejorar la eficiencia del Estado.
En paralelo, advirtió que el crecimiento obliga a acelerar inversiones en infraestructura. “Estamos apalancándonos con financiamiento para llegar al plató de producción de 2030 con la infraestructura que necesitamos”, explicó.
El mensaje es directo: la provincia crece, pero bajo condiciones. Y en ese esquema, el trabajo y la formación aparecen como la puerta de entrada.