Wanda Nara atraviesa un momento de profundos cambios personales mientras avanza con la construcción de la casa de sus sueños en Nordelta. La mediática se instaló en el barrio Yacht, diferente al country en el que vivió durante los últimos años, con la intención de comenzar una nueva etapa junto a sus hijos.
En ese mismo lugar, Wanda Nara pasa gran parte de los fines de semana y mantiene un vínculo cercano con Martín Migueles, con quien se la vio compartiendo tiempo en reiteradas ocasiones. Sin embargo, la tranquilidad que buscaba en este exclusivo entorno se vio alterada por una inesperada acusación.
En las últimas horas trascendió que Wanda Nara recibió una intimación formal por parte de la administración del country. El motivo fue la falta de devolución de unos objetos que habían sido solicitados en carácter de préstamo dentro del barrio privado de Nordelta.
La situación fue revelada en el programa A La Tarde, donde Santiago Sposato leyó al aire el contenido de la carta enviada a Wanda Nara. En el escrito se reclamaba la devolución de unas paletas de pádel entregadas el pasado 7 de diciembre y que aún no habían sido restituidas.
La intimación fue clara y contundente: se otorgaba un plazo de solo 24 horas para cumplir con la devolución. En caso contrario, se advertía que se avanzaría con un acta de infracción por la demora, algo que encendió la polémica alrededor de Wanda Nara.
Más allá del episodio puntual, Santiago Sposato aseguró que la relación entre Wanda Nara y varios vecinos del barrio Yacht no sería la mejor. Según explicó, muchos no estarían cómodos con el perfil mediático de la conductora ni con la exposición constante que genera.
El conflicto se profundizó cuando Wanda Nara intentó comprar el terreno lindero a su propiedad, pero el dueño se negó a vender. Esa negativa habría generado un fuerte malestar y habría complicado aún más su vínculo con parte de la comunidad de Nordelta.
De todos modos, la historia tendría un giro inesperado. Según trascendió, ya estarían buscando una propiedad para Maxi López dentro del mismo barrio, una movida que promete seguir alimentando rumores y mantener a Wanda Nara en el centro de la escena mediática.