El debate de Gran Hermano volvió a encenderse luego de la expulsión de Carmiña Masi por los comentarios racistas contra Jenny Mavinga. La ex participante tuvo la oportunidad de hablar en el programa y buscó pedir disculpas públicamente, pero la situación terminó derivando en un nuevo cruce.
Durante la emisión, Carmiña Masi tomó la palabra para referirse a lo ocurrido dentro de la casa y aseguró que se arrepiente de sus dichos. Frente a las cámaras, intentó explicar su postura y expresó: "No me voy a cansar de pedir disculpas, no tengo justificación".
El momento se volvió más tenso cuando Santiago del Moro le dio la palabra a Damián, el esposo de Jenny Mavinga. Lejos de aceptar el gesto de la ex participante, el hombre fue directo al cuestionar la sinceridad de sus palabras. "Por mi parte, no acepto tus disculpas, no me pareció sincera por la manera en la que salió de la casa, altanera y soberbia".
Damián también puso en duda que el pedido de perdón reflejara un arrepentimiento real. En ese sentido, lanzó otra crítica que dejó en claro su postura frente a la situación: "Veo que estás pidiendo disculpas para un reality y no me parece que represente lo que realmente pensás".
Mientras la discusión se desarrollaba en el estudio, Carmiña Masi intentó explicar el contexto en el que había hecho sus comentarios dentro del reality. "Me sentí cómoda desde el principio, me acomodé de más. No soy una persona racista, sino no hubiese compartido nada con Mavinga, con la que me llevé muy bien".
En la misma línea, la periodista paraguaya reconoció que suele decir cosas sin medir las consecuencias. "Soy una bocona y sé que tengo que cambiar eso porque trabajo en la televisión", admitió ante los analistas del programa. En otro momento del debate, la ex participante volvió a ver las imágenes del episodio que generó su expulsión del reality. La reacción fue inmediata cuando observó nuevamente lo que había ocurrido en la casa. "Me da vergüenza ver ahora eso".
Sin embargo, Carmiña Masi también intentó reflexionar sobre lo sucedido en el contexto del encierro del programa. "Es un chiste que no se dice, pero si alguien tiene una cámara 24 horas, ¿no dirían un comentario cancelable?"
Sobre el final del intercambio, la ex jugadora insistió en que no dimensionó la gravedad de lo que estaba diciendo en ese momento. "Después de lo que dije, se reían conmigo, entonces tampoco dimensioné que estaba yéndome a la m... Me da mucha vergüenza lo que hice. Sé que jugué bien, tuve mala suerte y perdí. Lo que más me duele es que decepcioné a mi papá".