En medio del ruido mediático que se armó alrededor de su vida sentimental, Evangelina Anderson decidió hablar y desactivar una versión que, en cuestión de horas, se instaló como un hecho consumado. La supuesta separación de Ian Lucas empezó a circular con fuerza y la obligó a salir a aclarar qué fue lo que realmente pasó.
Todo se disparó luego de que Guido Záffora asegurara públicamente que el vínculo entre ambos había llegado a su fin. La información se replicó rápidamente y fue levantada por distintos medios, apoyada en la química que habían mostrado durante su paso por MasterChef Celebrity, donde el acercamiento había quedado a la vista del público.
Miradas cómplices, bromas al aire y gestos de confianza alimentaron durante semanas la idea de un romance en crecimiento. A eso se sumaron imágenes que circularon desde un boliche y versiones sobre encuentros privados, lo que terminó de consolidar la percepción de que existía algo más que un simple juego televisivo.
Sin embargo, Evangelina Anderson decidió cortar de raíz esa lectura. En diálogo con PrimiciasYa, respondió con ironía al título que hablaba de una separación y dejó una frase que rápidamente se viralizó: “¿De qué nos separamos se supone?”. Con ese gesto, puso en duda desde el inicio la existencia misma de una relación.
Lejos de quedarse ahí, redobló la apuesta y apuntó directamente al origen del rumor. “Ahh. Nos separamos de un shippeo…”, escribió, dejando en claro que, según su versión, nunca hubo un romance real, sino una construcción alimentada por el público y por la exposición del reality.
Molesta por la dimensión que tomó el tema, Evangelina fue todavía más clara y marcó un límite frente a las versiones que circulaban: “¿En donde contamos que tenías algún tipo de relación como para separarnos? Jaja que locura todo… y jamás Ian vino a mi casa. Vivo con mis 3 hijos”. La frase buscó desactivar también los rumores sobre encuentros privados y situaciones que, según ella, nunca ocurrieron.
Horas después, esos comentarios fueron eliminados de la publicación original. El gesto no pasó desapercibido y abrió nuevas interpretaciones. Algunos lo leyeron como un intento de bajar el tono de la polémica, otros como una forma de evitar que sus palabras siguieran siendo sacadas de contexto.
Lo cierto es que, con su descargo, Evangelina Anderson dejó clara su postura. Más allá de la química televisiva y de las especulaciones externas, negó que haya existido un romance con Ian Lucas y cuestionó la idea misma de una separación. En una historia atravesada por rumores y miradas ajenas, eligió hablar para aclarar y, luego, correrse de la escena.