Florencia de la V y Pablo Goycochea son hoy una de las parejas más sólidas y admiradas del mundo del espectáculo argentino, pero no siempre fue así. A fines de los años 90, cuando comenzaron su relación, el contexto social era muy distinto y la intolerancia estaba a la orden del día. Lejos de la aceptación actual, el amor entre ellos tuvo que atravesar momentos profundamente dolorosos.
Invitada al ciclo Vuelta y Media, conducido por Sebastián Wainraich en Urbana Play, Florencia de la V se animó a exponer una de las consecuencias más crueles que vivieron como pareja. En una charla íntima, la conductora repasó episodios que marcaron su historia personal y que, con el paso del tiempo, siguen resonando por la crudeza de lo vivido.
“Al principio todo fue complicado”, recordó Florencia de la V, al referirse a los primeros meses junto a Pablo Goycochea. Según relató, uno de los momentos más difíciles ocurrió en 1998, cuando fue invitada a Sábado Bus, el histórico programa de Nicolás Repetto. Al finalizar la grabación, Pablo Goycochea la pasó a buscar, sin imaginar lo que vendría después.
“Un cronista lo había filmado de lejos… me acuerdo que fue un escándalo”, contó Florencia de la V, dejando en claro el impacto que tuvo aquella imagen. Hasta ese momento, nadie conocía el rostro de su pareja y él tampoco deseaba exponerse públicamente, consciente de la hostilidad social hacia las personas con una orientación sexual distinta a la normativa.
En ese entonces, Florencia de la V trabajaba en el mismo canal que Intrusos, junto a Georgina Barbarossa, quien intentó frenar la difusión del material. “Ella se metió en el control para pedir que no la pusieran, pero no la pudo frenar”, recordó, evidenciando que el daño ya estaba hecho.
Lo que pocos sabían era que aquella nota televisiva tuvo consecuencias devastadoras para Pablo Goycochea. “La nota le costó el trabajo a Pablo”, reveló sin rodeos Florencia de la V. Odontólogo de profesión, él trabajaba en una clínica privada y fue despedido tras la exposición mediática.
“Así se vivía en ese momento”, reflexionó Florencia de la V, al explicar que su pareja atravesó un largo período de dificultades laborales. Durante mucho tiempo le resultó imposible conseguir empleo, hasta que finalmente logró reinventarse y abrir su propio consultorio, construyendo desde cero una nueva etapa profesional.
Hoy, Florencia de la V y Pablo Goycochea miran hacia atrás con la tranquilidad de haber resistido juntos. Su historia no solo habla de amor, sino también de resiliencia y de una lucha silenciosa contra los prejuicios que, con el paso de los años, comenzó a encontrar un camino de mayor aceptación.