Gran Hermano 2026 arrancó con la casa encendida desde el minuto uno. Santiago del Moro presentó a la primera tanda de jugadores de Generación Dorada, una mezcla pensada para que convivan fama, estrategia y roce real, con historias muy distintas entrando a la misma puerta.
Andrea del Boca inauguró los ingresos con oficio y convicción. En su presentación dejó planteado el eje con una frase que ya funciona como bandera: "Soy competitiva, me encantan los juegos de estrategía, mi objetivo es ganar a buena ley con buenas estrategias".
Emanuel Di Gioia regresó al formato con la palabra revancha por delante. Hoy trabaja en un taller de chapa y pintura y se definió sin vueltas como "pibe de barrio", con ganas de demostrar que aprendió de lo vivido.
Lolo Poggio, hermana de Juli, llegó con comunidad propia y experiencia en el ecosistema Telefe por el lado del streaming. Se mostró transparente con su carácter y dejó una advertencia que puede volverse meme: "No soy problemática ni muy combativa, pero si soy histérica".
Carmiña Masi, periodista y conductora paraguaya, se presentó con un perfil filoso. Dijo que le divierte generar incomodidad y ese dato, en una casa donde todo se amplifica, puede ser combustible o estrategia.
Tomy Riguera entró desde el mundo del fútbol, jugador de Defensores de Belgrano, y con un costado familiar que lo hizo viral. Se describió sociable y paciente, y apostó a la convivencia como herramienta para avanzar.
Pincoya llegó desde Chile con recorrido reciente y una cuenta pendiente. Fue finalista en su país y ahora quiere medirse en Argentina con otra lectura del tablero, más fría y planificada, enfocada en juego y posicionamiento.
Brian Sarmiento se apoyó en su pasado deportivo y en su experiencia televisiva. Con cientos de miles de seguidores, mencionó su paso por "Bailando por un Sueño" como antecedente para moverse cómodo en una gran producción.
Danelik Galaz, influencer tucumana con números enormes en redes, entró con ambición artística. Planteó que la casa puede ser plataforma para impulsar su faceta de cantante y ampliar su público más allá del algoritmo.
Manuel Ibero Durigon sorprendió por su vínculo previo con el universo del reality y por su tono de seguridad. Estudia abogacía y dejó una frase de presentación directa: "Vengo a romper el mito de que los lindos no son inteligentes".
Catalina Tcherkaski, conocida como Titi, llegó desde Núñez y con vida universitaria en la UADE. Se mostró frontal, con gusto por el conflicto, pero intentando instalar la idea de que también puede ser querible.
Yisela Pintos, Yipio, vino desde Uruguay con perfil de influencer y comediante. Se comparó con figuras temperamentales del formato y admitió que, cuando se enoja, se emociona, un combo peligroso para discusiones largas.
Juanicar se presentó como actor y marcó su salto de popularidad a partir de "La Sociedad de la Nieve". Dijo que le atrae el juego del reality, y su mezcla de exposición y estrategia puede dar escenas fuertes.
Daniela de Lucía entró con un recorrido más ligado a la palabra: escritora, coach, conductora y panelista. Planteó el encierro como desafío profesional y confió en que su entrenamiento personal puede ayudarla a sostener la presión.
Nicolás Sicaro se mostró como creador vinculado a la música y a videos de comedia con desafíos. Además, llegó con un dato de amistad que ya lo conecta con el afuera y puede darle aliados o etiquetas desde el arranque.
Divina Gloria aportó el costado clásico del espectáculo. Actriz y cantante, se definió positiva y con energía alta, una presencia que puede descomprimir o irritar según el día, la cocina y las alianzas.
Gabriel Lucero llegó desde Avellaneda y con una marca personal ya instalada: sus dibujos humorísticos "Gente Rota". Sumó que es obsesivo con la comida, un detalle que en Gran Hermano nunca es menor.
Jenny Mavinga nació en El Congo y vive en Argentina desde hace más de dos décadas. Contó su historia familiar, habló de sus hijas y de lo que extraña de su país, una sensibilidad que puede chocar con el ritmo del juego.
Eduardo Carrera cerró la primera gala con memoria de archivo. Fue jugador de Gran Hermano 2003 y volvió con una mezcla de revancha y ganas de divertir, en una edición que apuesta a cruzar generaciones dentro de la casa.