La noticia irrumpió con fuerza y sorprendió incluso a quienes seguían de cerca la vida del matrimonio. Mauricio Macri y Juliana Awada se separaron luego de más de quince años de relación, en una decisión que, según trascendió desde su entorno, fue tomada de común acuerdo y tras un largo proceso de reflexión.
Lejos de un quiebre abrupto, la historia habría tenido un recorrido silencioso. De acuerdo a la información que comenzó a circular en las últimas horas, la pareja atravesó una crisis hace aproximadamente un año. A partir de ese primer distanciamiento, iniciaron un período de charlas profundas, con tiempo y cuidado, para evaluar qué querían para esta nueva etapa de sus vidas.
La determinación final llegó semanas atrás, pocos días antes de las fiestas de fin de año. Aun así, eligieron atravesar Navidad y Año Nuevo juntos, acompañados por su familia, como una forma de honrar el camino compartido. El vínculo, aseguran, no se rompió desde el conflicto, sino desde una decisión madura de tomar caminos distintos sin resentimientos.
Desde el entorno de ambos coinciden en un mismo punto: la separación no estuvo marcada por escándalos ni terceros. “Entre aquel primer distanciamiento de fines del 2024 y la decisión de separarse pasaron charlas con mucho amor y, haciendo hincapié en la maravillosa historia que vivieron juntos, decidieron de común acuerdo separarse y ver cada uno desde su espacio qué es lo que les pasa”, señalaron personas cercanas a la expareja.
El presente de cada uno ya muestra movimientos distintos. Mauricio Macri tiene previsto viajar a Europa en las próximas horas, mientras que Juliana Awada continúa de vacaciones con su familia en Punta del Este. La distancia geográfica aparece, en este contexto, como parte natural de una etapa de reacomodamiento personal.
La historia de amor entre Macri y Awada comenzó a fines de los años 2000 y rápidamente se convirtió en una de las más observadas del país. Ella, empresaria del mundo de la moda con un perfil elegante y reservado. Él, heredero de una de las familias empresarias más poderosas de la Argentina y en pleno ascenso político. Juntos atravesaron cambios profundos, desde la exposición pública extrema hasta la llegada a la presidencia y el posterior retiro del poder.
Durante años, la imagen de la pareja estuvo asociada a la solidez, al bajo perfil y a una estética cuidada que marcó una época. De hecho, el propio Mauricio Macri había expresado en su momento una convicción que hoy vuelve a resonar: “Ya dije que esta vez es para toda la vida”. El paso del tiempo, sin embargo, terminó mostrando que incluso las promesas más fuertes pueden reconfigurarse.
Hoy, con la separación confirmada, ambos parecen elegir un camino de respeto y calma. No hay comunicados oficiales ni declaraciones explosivas. Solo la certeza de que una historia extensa llegó a su fin y que, tras más de 15 años juntos, Mauricio Macri y Juliana Awada decidieron cerrar una etapa para abrir otras, cada uno desde su propio lugar.