La historia no empezó con un posteo ni con un escándalo público. Empezó con una llamada privada, en un contexto cotidiano, y con una advertencia que anticipaba lo que vendría después. Maxi López contó por primera vez cómo fue el momento exacto en el que supo que Wanda Nara estaba por romper definitivamente con Mauro Icardi y que la exposición sería inevitable.
El relato apareció en una charla distendida, pero lo que describió tuvo un peso distinto. Maxi López explicó que Wanda Nara lo contactó antes de hacer pública la separación y fue directa con el escenario que se avecinaba. “Sí, me anticipó que se venía un quilombo fuerte. Fue ese momento en el que ella decide hacer público lo que estaba pasando”, contó, marcando que nada lo tomó por sorpresa.
Ese aviso llegó mientras la vida seguía su curso. “Yo estaba preparando una pasta para comer con Daniela (Christiansson) y los chicos, y me sonó el teléfono y era Wanda. Estábamos todos en París y cuando la atendí me dijo, ‘sacale los teléfonos’”, recordó. El pedido no tenía vueltas y estaba directamente ligado a los hijos que comparten.
La reacción inicial fue de duda y resistencia. “Yo pensé ¿cómo voy a hacer si después lo van a terminar viendo por todos lados? Aparte era subirme al ring y pelear porque no es muy fácil sacarles a los pibes el celular”, confesó Maxi López, dejando en claro que entendía el pedido, pero también las dificultades reales de llevarlo a cabo.
Aun así, decidió actuar rápido y buscar una salida posible. “Lo que se me ocurrió fue decirles que había planeado ver películas a la noche, pero que a la tarde íbamos a ir todos a un salón de juegos que tenía ping pong, pool, bowling, pero que teníamos que ir sin los celulares”, explicó. La idea era ganar tiempo y evitar que el impacto fuera inmediato.
El plan funcionó solo por unas horas. “Después lo que pasó fue que a las cuatro de la mañana mientras yo estaba durmiendo los pibes fueron a agarrar los teléfonos y se enteraron de todo. A las ocho los tenía a los tres sentados preguntándome de todo”, relató, sin dramatizar pero sin minimizar lo que implicó ese momento.
Maxi López no habló de reproches ni de versiones cruzadas. Se concentró en ese día puntual, en la urgencia del pedido de Wanda Nara y en su propia reacción frente a una situación que ya no podía controlarse. Un episodio íntimo que expone el detrás de escena de una separación que, puertas afuera, terminó convirtiéndose en una guerra pública.