Nicki Nicole decidió empezar el 2026 con una pausa necesaria. Lejos de los shows, los estudios y las giras, armó las valijas y viajó a Bariloche para recibir el Año Nuevo rodeada de naturaleza, calma y un paisaje que parece hecho a medida para desconectar por completo.
En sus redes sociales Nicki Nicole compartió parte de su plan y, como era de esperar, sus seguidores reaccionaron de inmediato. En una publicación simple, sin demasiada producción, dejó una frase que sintetizó todo lo que siente por estar en la ciudad: “Vacaciones en el mejor lugar del mundo: el sur de nuestro adorado país”. Las imágenes la muestran relajada, disfrutando del lago y del silencio que regala la Patagonia.
Las postales recorren distintos momentos del viaje: atardeceres sobre el Nahuel Huapi, caminatas por la orilla, ratos de sol, mates y miradas perdidas en el horizonte. El clima es de absoluta tranquilidad. Ropa cómoda, cero poses forzadas y esa sensación de que el tiempo pasa un poco más lento.
Bariloche, además, es un destino que ella elige seguido, tal y como lo hizo durante el invierno. Ahora, en verano retornó a la ciudad para volver a reencontrarse con el sur que le ofrece una combinación perfecta de aire puro y distancia del ruido, algo que parece ser clave para recomponer energía antes de volver a trabajar.
El viaje también funciona como un pequeño paréntesis dentro de una carrera que no deja de crecer. En pocos años, Nicki Nicole pasó de los primeros lanzamientos en plataformas digitales a tocar en escenarios internacionales y colaborar con artistas de primer nivel. Aun así, cada tanto pisa el freno y vuelve a lugares que la conectan con lo simple.
En Bariloche encontró exactamente eso: agua transparente, montañas alrededor y días sin agenda. Y, a juzgar por sus publicaciones, el plan cumplió su objetivo. Empezó el año en modo descanso, disfrutando sin estridencias y celebrando estar —como ella misma escribió— en “el mejor lugar del mundo”.
Cuando regresen los compromisos, llegarán los ensayos, los estudios y los escenarios. Por ahora, el sur le regaló algo que pocos artistas pueden permitirse en medio del éxito: tiempo, silencio y un comienzo de año en absoluta paz.