Otro masivo ataque ruso nocturno contra Ucrania causó la muerte de tres personas e hirió al menos a otras 45 en todo el país, entre ellas tres niños, informaron el sábado los medios de comunicación ucranianos.
Rusia lanzó durante la noche un total de 537 drones y señuelos contra Ucrania, así como ocho misiles balísticos y 37 misiles de crucero. En Zaporiyia, las autoridades locales informaron de que los ataques causaron cortes de electricidad, además de daños en 14 edificios de apartamentos y más de 40 casas particulares. Un número indeterminado de instalaciones industriales resultaron dañadas, según el gobernador Ivan Fedorov.
El último ataque de Moscú contra Ucrania se produce apenas dos días después de que Rusia lanzara un ataque aéreo a gran escala contra varias ciudades ucranianas, incluida la capital, Kiev, en el que murieron 25 personas. El ataque en el centro de Kiev tuvo como objetivo la misión diplomática de la Unión Europea y el cercano British Council, provocando la indignación de la Comisión Europea.
En reacción a los últimos ataques rusos, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, pidió una acción real para detener la mortífera campaña de Moscú. "Hemos visto la reacción del mundo a los bombardeos anteriores. Pero ahora que Rusia vuelve a demostrar que no le importan las palabras, contamos con una acción real. Está bastante claro que el tiempo asignado a la preparación de la reunión de líderes en Moscú se utilizó para preparar nuevos ataques masivos".
Según Zelenski, son necesarios "duros aranceles contra todos los que inyectan dinero al Ejército ruso y sanciones efectivas contra el propio Moscú: sanciones bancarias y energéticas". "Esta guerra no se detendrá con declaraciones políticas: necesitamos medidas reales. Esperamos las acciones de Estados Unidos, Europa y el mundo entero", subrayó Zelenski. Mientras tanto, el Estado Mayor de las AFU informó de ataques contra refinerías de petróleo rusas en la región de Krasnodar y en la región de Samara.