Una fuerte tormenta de lluvia, granizo y ráfagas de viento afectó a amplias zonas de Mendoza y dejó como saldo cientos de incidentes, interrupciones prolongadas del suministro eléctrico y operativos de rescate en distintos puntos del territorio provincial.
Uno de los episodios más delicados se produjo en Godoy Cruz, cuando tres menores fueron arrastrados por la crecida del Dique Maure. Bomberos profesionales y voluntarios desplegaron un operativo que permitió asistirlos; los niños lograron salir por sus propios medios y se encontraban en buen estado de salud. En paralelo, sobre la Ruta 40, en la zona de Anchoris, un operario debió ser rescatado luego de que una topadora fuera desplazada por la fuerza del agua.
Según datos oficiales, las precipitaciones alcanzaron los 60 milímetros en el Gran Mendoza, un volumen significativo concentrado en pocas horas. Defensa Civil contabilizó más de 360 intervenciones vinculadas a desbordes de cauces y canales, calles anegadas, caída de árboles y problemas en el tendido eléctrico, en una jornada que alteró la rutina en áreas urbanas y rurales.
El fenómeno comenzó en sectores de Maipú y Luján de Cuyo y se expandió hacia la capital provincial, Godoy Cruz, Guaymallén y Las Heras. La acumulación de agua complicó la circulación en rutas y avenidas, mientras que varios árboles derribados por el viento generaron cortes de tránsito y afectaron el funcionamiento del transporte público.
Desde la distribuidora eléctrica informaron que más de 56 mil suministros resultaron afectados durante la tarde, con interrupciones que se extendieron por varias horas. El servicio del Metrotranvía también debió ser suspendido de manera momentánea tras la caída de un árbol sobre el tendido, en una de las zonas más transitadas de la ciudad.
Las tormentas en el área del Piedemonte impactaron además en el sistema de agua potable. Las plantas potabilizadoras de Alto Godoy, Benegas y Luján 1 y 2 quedaron fuera de servicio, lo que generó inconvenientes en el abastecimiento en distintos barrios.
Entre los departamentos con mayores daños se destacaron San Martín, donde se registraron más de un centenar de reportes por árboles caídos y desprendimientos de techos, y Tupungato, con decenas de viviendas afectadas por el ingreso de agua.
Desde el Gobierno provincial señalaron que no se registraron víctimas fatales ni personas con heridas de gravedad. Para las próximas horas, la Dirección de Contingencias Climáticas mantiene vigente una alerta naranja ante la posibilidad de nuevas precipitaciones intensas, actividad eléctrica y caída de granizo.