Una mañana tranquila en Puerto Bonito terminó en un operativo de seguridad inesperado. Un grupo de buzos aficionados encontró una granada de mano en la zona conocida como Playa Escondida y dio aviso inmediato a las autoridades.
Con la confirmación del hallazgo, se activó el protocolo correspondiente por orden del fiscal de turno, Cristian Cayun. El lugar fue resguardado mientras se esperaba la llegada de la División Explosivos de Esquel, encabezada por el subcomisario Néstor Fabián Pacheco.
Los especialistas constataron que se trataba de una granada FM-K2. Según informaron, el dispositivo conservaba el cuerpo y la carga en buen estado. El equipo procedió a neutralizar el sistema de iniciación y luego realizó la voladura controlada, dejando el artefacto sin capacidad operativa.
Tras el procedimiento, los restos fueron secuestrados y enviados a la base de Explosivos en Trelew para su disposición final.
El jefe de la Comisaría de Distrito Epuyén, subcomisario Marcos Troncoso, confirmó que el operativo concluyó sin riesgos para la población y que el acceso al parque quedó restablecido al mediodía. Las autoridades buscan ahora determinar desde cuándo el artefacto permanecía en el lugar y cómo llegó hasta esa zona del lago.