El espanto por la muerte de una decena de gatos en apenas tres días en Río Colorado derivó en un allanamiento policial. La investigación apunta a un posible envenenamiento masivo de animales que desató la bronca de vecinos y la intervención urgente de la Justicia.
El procedimiento se llevó adelante el miércoles por la tarde en una vivienda de la calle Lisandro de la Torre. Personal de la Comisaría 11, con autorización del fiscal de turno, secuestró jeringas, agujas y un teléfono celular perteneciente al dueño del domicilio. Todos estos elementos quedaron a disposición de la causa, ya que podrían estar directamente vinculados con las muertes.
La medida no surgió de la nada. Vecinos habían denunciado la aparición de gatos muertos en distintos sectores linderos de la ciudad y los investigadores lograron respaldar esas sospechas con relevamientos de cámaras de seguridad y testimonios clave. La seguidilla de animales sin vida, en apenas tres jornadas, encendió las alarmas en la comunidad, que exige respuestas y castigo para el responsable.
El maltrato animal, un delito tipificado en la Ley Nacional 14.346 castiga con penas de prisión de 15 días a un año a quienes inflijan sufrimiento, torturen o maten animales de manera intencional. La normativa está vigente en todo el país y apunta a sancionar conductas crueles contra los animales domésticos, por lo que la investigación podría derivar en una imputación penal para el responsable del envenenamiento.