El Mercedes Benz azul oscuro estaba quieto, demasiado quieto, como si supiera que ya no tenía margen para seguir disimulando. Eran horas de la tarde y el tránsito corría sin sobresaltos por la zona de Ruta 22 y Estado de Israel, uno de los accesos más transitados de Cipolletti. Pero en las cámaras del Sistema Integral de Prevención del Delito algo no cerraba. El auto de lujo aparecía detenido, elegante, fuera de lugar y esa imagen encendió la alarma.
En pocos minutos, personal policial se hizo presente y, tras realizar las verificaciones correspondientes, constató que se trataba de un Mercedes Benz C240 con pedido de secuestro vigente desde diciembre de 2015, denunciado como robado en la provincia de Santa Fe. Ante esta situación, se activó el protocolo previsto para este tipo de casos.
El conductor fue identificado como un hombre de 54 años, domiciliado en la ciudad de Neuquén. Al ser requerido, exhibió una cédula de identificación del automotor, aunque no figuraba como titular del vehículo. Según manifestó, lo había adquirido recientemente, pero no pudo aportar documentación que acreditara su procedencia.
Frente a las irregularidades detectadas, la Policía procedió al secuestro del rodado y de la documentación presentada, dejando el vehículo a disposición de la Justicia. El procedimiento se desarrolló sin incidentes y bajo las medidas habituales de control.
Posteriormente intervino el Ministerio Público Fiscal, que dispuso la apertura de un legajo por el presunto delito de encubrimiento y notificó al conductor en el lugar. Todo el accionar quedó formalizado y sujeto a control judicial, mientras avanza la investigación para determinar las responsabilidades correspondientes.