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Miércoles 14 de Enero, Neuquén, Argentina
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Cipolletti: yerba para el mate y yerba buena para el preso

Un joven de 22 años intentó ingresar marihuana escondida en un paquete de yerba mate a la Comisaría Cuarta de Cipolletti. La “yerba para el mate” terminó siendo “yerba prohibida” y el hallazgo derivó en una causa federal por infracción a la Ley de Estupefacientes. 

Miércoles, 14 de enero de 2026 a las 16:14
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Un joven de 22 años intentó ingresar marihuana escondida dentro de un paquete de yerba mate a la Comisaría 4° de Cipolletti, donde se encuentra detenido un amigo suyo oriundo de Cinco Saltos. El plan quedó al descubierto cuando los policías revisaron el producto y hallaron un “bagullo” oculto en el interior. El visitante terminó imputado por infracción a la Ley de Estupefacientes y ahora deberá responder ante la Justicia Federal de General Roca.

La escena parecía inocente: un paquete de yerba de primera marca, el gesto solidario de llevarle a un amigo preso la posibilidad de compartir unos mates. Sin embargo, detrás de la tradición más argentina se escondía un intento de burlar los controles policiales. Los efectivos, acostumbrados a descubrir "sorpresas" en los envíos, revisaron minuciosamente el paquete y encontraron lo que nadie espera en la infusión más popular del país: marihuana.

De la ronda de mates al expediente judicial

El hallazgo fue inmediato y el procedimiento, automático: secuestro del elemento, notificación al visitante y apertura de una causa federal. El joven, domiciliado en Cinco Saltos, quedó imputado por violar la Ley 23.737. Lo que pretendía ser un gesto de amistad terminó convertido en un problema judicial que lo acompañará por mucho tiempo.

La ironía es inevitable: mientras millones de argentinos preparan su mate cada día, en la Comisaría 4° se descubrió que la “yerba” tenía otro destino. No era para cebar, sino para fumar. El contraste entre lo cotidiano y lo ilegal potencia el impacto de la noticia, que desnuda la creatividad, o la ingenuidad, de quienes intentan ingresar drogas a los lugares de detención.

No es la primera ni la última vez que se encuentra droga en los elementos que las visitas le traen a los presos. Hace unos meses, intentaron ingresar a la Subcomisaría 79°, pastillas y marihuana en un envase de shampoo. Los policías de guardia, curtidos en estas maniobras, volvieron a demostrar que la rutina de revisar cada paquete no es un capricho, sino una necesidad. En más de una oportunidad han evitado que celulares, armas blancas o drogas lleguen a manos de los detenidos. Esta vez, la historia se escribió con un paquete de yerba adulterada y un joven que creyó que podía engañar a los controles.

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