Los últimos dos detenidos por el asesinato de Emmanuel Uriel Aguilera fueron acusados formalmente y permanecerán tras las rejas mientras avanza la investigación. Ambos iban en el vehículo desde donde salieron los disparos mortales, el pasado domingo 1 de marzo a la madrugada en el barrio Antartida Argentina de Cipolletti.
La investigación por el crimen sumó este martes un capítulo clave. En una audiencia realizada en el Foro Penal de Cipolletti, la Justicia imputó formalmente a Facundo Ezequiel Melo y Jorge Aguilera por el homicidio del joven de 20 años y dispuso que continúen detenidos con prisión preventiva por cuatro meses, mientras la fiscalía profundiza la investigación.
Los dos hombres habían sido detenidos el jueves pasado, luego de varios días de búsqueda. Sin embargo, recién ahora quedaron formalmente acusados. La fiscalía sostuvo ante la jueza que existen elementos suficientes para vincularlos con el ataque armado que terminó con la vida de Uriel.
Según la hipótesis presentada por el fiscal, aquella noche los acusados no actuaron solos. Habrían participado junto a otras dos personas que todavía no fueron identificadas. Todos se habrían puesto de acuerdo previamente y salieron a recorrer el barrio Antártida Argentina a bordo de una camioneta, buscando a un joven con el que mantenían conflictos previos.
Pero el plan derivó en una escena de violencia extrema. De acuerdo a la acusación, el grupo se detuvo frente a una vivienda donde creían que estaba la persona a la que querían atacar. Allí comenzó una verdadera lluvia de disparos: al menos 15 tiros fueron efectuados con armas de fuego de calibre 9 milímetros y calibre 40. En medio de ese ataque feroz, uno de los proyectiles impactó en Aguilera, que terminó muerto en el lugar. Tras los disparos, los agresores escaparon rápidamente.
Frente a ese escenario, la fiscalía acusó a los dos detenidos por homicidio agravado por la participación premeditada de dos o más personas y por el uso de arma de fuego, además de portación de arma de fuego de guerra, todo en carácter de coautores. Se trata de una calificación legal extremadamente grave que podría derivar en penas muy altas.
Durante la audiencia, el fiscal pidió que ambos permanezcan detenidos. Argumentó que existe riesgo de entorpecimiento de la investigación, ya que los acusados conocen a testigos y sus domicilios. Además, señaló el peligro de fuga, recordando que cuando se realizaron los allanamientos no fueron encontrados en sus casas y se mantuvieron prófugos hasta que finalmente se presentaron junto a sus abogados.
La defensa, por su parte, rechazó la acusación. Los abogados sostuvieron que no existen indicios contundentes que demuestren la participación de sus asistidos y calificaron como poco claros los elementos reunidos hasta el momento. También pidieron que se les otorgue una medida de arresto domiciliario.
Sin embargo, la jueza de garantías no hizo lugar a ese planteo. Tras escuchar a las partes, dio por formulados los cargos y habilitó la etapa penal preparatoria por cuatro meses, el mismo plazo durante el cual los imputados permanecerán en prisión preventiva.
Además, el caso tiene un dato que no pasó desapercibido en la audiencia. Jorge Aguilera es hermano de Alejandro Aguilera, quien ya se encuentra detenido por el mismo crimen, con prisión preventiva por 100 días. Con esta nueva imputación, la investigación judicial sobre el asesinato del joven suma ahora tres acusados y todavía no se descarta que aparezcan más involucrados.
El crimen
El ataque ocurrió en la madrugada del domingo 1 de marzo, alrededor de la 1 de la madrugada, en la esquina de Circunvalación y Serafín González, en el barrio Antártida Argentina. De acuerdo con los primeros indicios, los asesinos se movilizaban en un vehículo y desde allí abrieron fuego contra una vivienda. En inmediaciones se encontraba el joven de 20 años.
El informe preliminar de autopsia confirmó la violencia extrema del ataque: el disparo ingresó por el hombro izquierdo, atravesó el tórax y quedó alojado del lado derecho, destruyendo órganos vitales. Fue un tiro directo, letal, sin margen de supervivencia.
Pero además hay un elemento técnico clave. El proyectil fue recuperado en la Morgue Judicial de General Roca y ahora está en manos del Gabinete de Criminalística. Ese fragmento metálico puede ser determinante: será sometido a una pericia comparativa con el arma secuestrada que vincula a los detenidos con el hecho.