Tras confirmarse la muerte de Rodrigo Gómez, soldado de 21 años hallado sin vida en la Quinta de Olivos, se conoció que su muerte habría sido causada por extorsiones, amenazas y falsas denuncias que llevaron al joven a tomar la decisión trágica.
El caso que investiga su fallecimiento, ocurrido en diciembre pasado, incorporó en las últimas horas los audios que el joven recibió antes de morir. Según confirmaron fuentes judiciales, esos mensajes de voz forman parte de una maniobra de extorsión organizada desde el sistema penitenciario.
Aparentemente, Gómez habría conocido a alguien a través de una aplicación de citas y luego descubrió que del otro lado no existía esa persona con la que hablaba, sino que eran integrantes de una banda que opera desde la cárcel. El objetivo habría sido contactarlo para luego avanzar hacia una intimidación y pedidos de dinero constantes.
Se conoció que uno de los audios recibidos donde lo extorsionaban, tenía la voz de una mujer que fingía ser menor de edad. En el mismo se lo acusa de enviar material inapropiado y advertía que lo denunciaría.. “¡Degenerado! ¿Quién te pensás que sos para mandarle eso a mi hija? ¡17 años tiene mi hija! ¡Ya me voy a hacerte la denuncia!”, se escucha en el mensaje.
Poco después, hay otro mensaje esta vez de un hombre que decía ser subteniente de una supuesta división de investigaciones contra la pedofilia infantil cibernética y la trata de personas. Para reforzar la puesta en escena, el audio incluía ruidos de handys y conversaciones de fondo, como si se tratara de una dependencia policial. “Mirá, Gómez, te encuentro bastante complicado en la causa que se te está imputando”, decía la voz masculina, que aseguraba que avanzaría judicialmente.
El extorsionador afirmaba que, si no se comunicaba dentro de una “ventana horaria”, iba a terminar de redactar la causa y enviarla a la fiscalía de turno. El mensaje cerraba con una amenaza velada y la promesa de “darle una mano” si accedía a hablar.
Los sospechosos ya han sido identificados y se realizaron siete allanamientos en la zona oeste del conurbano bonaerense y los penales de Magdalena y Olmos. Siete sospechosos fueron detenidos, incluidos Francavilla y otros dos presos de la Unidad N°36.
El engaño que sufrió Gómez se considera "clásico", comenzó en la pandemia del coronavirus y se repitió a lo largo de los últimos años. Además se supo que horas antes a su muerte, la banda le quitó $1,4 millones al soldado, que transfirió a diversas billeteras virtuales en cuatro depósitos.